• El incremento estimado es de entre 1 y 2 pesos por kilogramo, resultado del aumento en el costo de la tonelada de harina de maíz y la escalada de precios en insumos energéticos
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
A partir de este miércoles, las familias chiapanecas enfrentarán un nuevo ajuste en el precio de la tortilla.
El incremento estimado para Chiapas es de entre uno y dos pesos por kilogramo, resultado del aumento en el costo de la tonelada de harina de maíz y la escalada de precios en insumos energéticos.
Eleaquín Velasco Anzueto, presidente de los Industriales de la Masa y la Tortilla “Somos Chiapas”, explicó que este ajuste es diferenciado.
Mientras que en Chiapas el alza se mantendrá en un margen máximo de dos pesos “en función de la región y el costo de producción”, en otras entidades el incremento podría alcanzar hasta los cuatro pesos adicionales.
La presión sobre la industria del maíz ha vuelto insostenible el precio anterior, señaló el líder tortillero.
La empresa Maseca, principal proveedora del sector, notificó un aumento de 450 pesos por tonelada, lo que se traduce en un impacto directo de 25 centavos por kilogramo de harina.
Sin embargo, no es lo único; el precio de la gasolina ha registrado incrementos de hasta tres pesos por litro en los últimos tres meses, afectando severamente los costos de distribución.
También, se reportan alzas constantes en las tarifas de energía eléctrica, gas LP, refacciones para maquinaria y papel de grado alimenticio.
“Ya no podemos asumir estos costos sin trasladar una parte a los consumidores. No es solo la harina; es la actualización de precios en prácticamente toda la cadena de suministro”, señaló Velasco Anzueto.
El impacto en Chiapas es significativo, debido a la profunda dependencia cultural y nutricional de este producto.
De acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), la tortilla es el componente con mayor peso en la canasta alimentaria.
En un estado como Chiapas, donde los índices de vulnerabilidad económica son elevados, cualquier variación en este producto afecta de manera desproporcionada el poder adquisitivo de los hogares.
Actualmente, en diversas localidades del estado, el precio ya ha superado la barrera de los 25 pesos, situando a Chiapas en una posición crítica frente a un entorno económico volátil que golpea directamente a la mesa de los ciudadanos.




