Eduardo Solís
Diario de Chiapas
Se disputó una fecha más de NASCAR México en el óvalo del Eco Centro Expositor de la Unión Ganadera de Querétaro, en un intenso programa vespertino que contempló clasificación y carrera el mismo día. A este importante compromiso, Rubén García Jr. #88 Canel’sllegó como líder del campeonato con la misión de defender la cima de la clasificación, mientras que su coequipero Max Gutiérrez #23 buscaba protagonizar una remontada que le permitiera sumar puntos.
Las prácticas realizadas un día antes dejaron sensaciones para el equipo Canel’s, colocando a ambos pilotos entre los principales candidatos para pelear por los primeros puestos. Durante la sesión de clasificación, Max Gutiérrez mostró un gran ritmo al dominar la Q1 y quedarse con el mejor tiempo, mientras que Rubén García Jr. avanzó en la séptima posición. Ya en la Q2, Max aseguró el segundo puesto de salida y Rubén partiría desde la quinta posición.
Al caer la verde, Gutiérrez #23 Canel’s defendió el segundo lugar de la parrilla ante el constante acecho del auto #55, situación que permitió el acercamiento de los autos #14, #7 y #46. La presión comenzó a pasar factura y el piloto del auto #23 cedió algunas posiciones, concluyendo el primer stage en el quinto puesto, justo antes de la entrada a pits para el cambio de neumáticos.
La carrera tomó un rumbo inesperado para Gutiérrez. Tras la detención para carga de combustible, el piloto comenzó a reportar por radio movimientos tanto en la parte delantera como trasera de su unidad, situación que lo obligó a administrar el auto y ser cauteloso hasta el final de la competencia, cruzando finalmente la meta en la decimocuarta posición.
Todo estaba listo para la última batalla. Rubén #88 Canel’s eligió su línea, los competidores se lanzaron al ataque y, en medio de la desesperación por ganar posiciones, el auto #88 se vio involucrado en el intenso tráfico, perdiendo terreno hasta caer al séptimo puesto, posición en la que finalmente concluyó la competencia




