Regularizarán uso de dispositivos e IA por el bien de México y su educación
El uso de los celulares en las aulas y de la Inteligencia Artificial se ha convertido en un serio problema para el aprendizaje de niños y adolescentes en las escuelas. Su utilización indiscriminada parece indicar que está siendo contraproducente para la formación educativa.
De ahí que el Gobierno de la República haya entendido que estas herramientas deben regularse en cuanto a su uso y aplicación. La convivencia familiar, por ejemplo, ha pasado a segundo término debido a la proliferación de las redes sociales, un factor que ha influido en el comportamiento de niños y jóvenes. Ello preocupa porque, incluso, su mal uso ha derivado en desenlaces fatales protagonizados por personas que preparan y ejecutan actos de violencia.
El caso más reciente, aunque no se trató de un joven, fue el del sujeto que asesinó a un turista y lesionó a varias personas durante un ataque masivo en la zona arqueológica de Teotihuacán, en el Estado de México, quien presuntamente utilizó las redes sociales para preparar el ataque.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que emprenderá una campaña con especialistas para elaborar una iniciativa que regule el uso de los teléfonos celulares, las redes sociales y la Inteligencia Artificial.
Precisó que esta medida no debe interpretarse como un tema de censura, quizás en referencia a las «creaciones» que realizan miles de ciudadanos mexicanos para denostar, criticar o manipular información o posiciones políticas relacionadas con la Cuarta Transformación.
La Inteligencia Artificial, en este contexto, difundida sin controles suficientes en las redes sociales, se utiliza para crear representaciones de personajes de la vida política, principalmente de la Cuarta Transformación, con el propósito de atacarlos, debido a que, según esta postura, su presencia mediática es limitada en los escenarios sociales y políticos, donde Morena mantiene la mayor influencia.
Bajo este antecedente, la regularización a la que se refiere la presidenta tiene una justificación, pues se sostiene que los funcionarios o representantes populares son objeto de ataques constantes cuando se les señala por presuntas irregularidades. Hasta ahora, las redes sociales han sido una vía de escape para la frustración de millones de mexicanos que ven y padecen, en carne propia, cómo el control del Estado los limita en distintos sectores.
Un dato curioso es que la iniciativa comenzará a tomar forma una vez que concluya el Mundial, debido a que los mexicanos se encuentran distraídos con esta justa deportiva, en la que no solo apoyan a la Selección Nacional, sino también a otras escuadras que cuentan con numerosos seguidores en el país.
En México existen más de una decena de entidades que ya aplican medidas para restringir físicamente el uso de dispositivos móviles en las escuelas. Estos son resguardados, supuestamente, por las instituciones durante el horario de clases. En esta evaluación sería conveniente conocer los resultados que ha arrojado esta práctica de resguardo temporal de los dispositivos mientras los alumnos permanecen en el salón.
En el mundo, ante problemas como el ciberacoso, la distracción y la necesidad de mejorar la concentración, al menos 114 países han restringido o prohibido el uso de dispositivos electrónicos, principalmente entre niños y adolescentes menores de 16 años.
Hoy, los libros de texto, aunque siguen existiendo, han dejado de ser la fuente primaria de consulta y aprendizaje. El celular ha reemplazado en buena medida esa práctica, limitando el estudio de las distintas materias. Los diccionarios de español e inglés, aunque continúan incluidos en las listas de útiles escolares, prácticamente ya no se utilizan. En su lugar, «San Google» y las nuevas herramientas de Inteligencia Artificial forman parte del uso cotidiano de millones de niños, adolescentes y universitarios. Incluso, se recurre a ellas para dar una «ayudadita» a algunos legisladores en la elaboración de sus discursos.
La falta de regulación representa un problema serio, sobre todo cuando las redes sociales son utilizadas para formar grupos dedicados a delinquir, aprovechándose de la ingenuidad de quienes hacen uso de estas plataformas.
Hoy, muchos niños y adolescentes se han convertido en usuarios prácticamente dependientes de los teléfonos celulares, dedicando gran parte de su tiempo a consumir contenidos en TikTok u otras plataformas que fomentan el entretenimiento superficial y el consumismo, sin aportar valores, principios o elementos que contribuyan a su formación educativa.
Por ello, resulta positivo que se emprenda una serie de consultas o foros sobre el uso de estas herramientas tecnológicas. Sin embargo, ojalá no se conviertan en el pretexto para silenciar las voces que utilizan estos espacios para dar a conocer aquello que consideran que el Gobierno oculta.
La presidenta afirmó: «No se trata de un asunto de restricción de contenidos por un tema político; para todos los comentócratas y todos los adversarios que nos están escuchando y que ya seguro están publicando en sus redes sociales, no tiene nada que ver con la censura». Ojalá así sea, por el bien de los mexicanos.




