Karla García / Diario de Chiapas
La violencia política contra las mujeres en razón de género se reproduce de manera continua en todo el país y no se limita a una región en particular, así lo alertó la consejera presidenta del Instituto de Elecciones y Participación Ciudadana (IEPC) de Chiapas, Marina Martha López Santiago.
De acuerdo con López Santiago el fenómeno tiene raíces estructurales derivadas de la histórica resistencia de ciertos actores políticos a la participación de las mujeres en espacios de toma de decisiones. Recordó que, durante años, el acceso femenino al poder se dio a través de esquemas de cuotas que no siempre fueron respetados, lo que propició prácticas de simulación para eludir la paridad.
En ese sentido, explicó que la violencia política se manifiesta actualmente de diversas formas, particularmente en el entorno digital, donde el anonimato facilita campañas de desprestigio y desinformación contra mujeres que incursionan en la vida pública.
Asimismo, subrayó que estas agresiones no deben atribuirse de manera general a los medios de comunicación, ya que en muchos casos provienen de perfiles que operan desde redes sociales y plataformas digitales sin identificación clara.
La consejera presidenta del IEPC señaló que los ataques suelen intensificarse cuando comienzan a perfilarse mujeres como posibles candidatas a cargos de elección popular, momento en el que se recurre a la descalificación de su vida personal en lugar de evaluar su desempeño público, su agenda política o sus propuestas.
“Debe respetarse la vida privada de cualquier persona. La discusión pública tendría que centrarse en los resultados y el trabajo político que realizan”, puntualizó. Asimismo, llamó a fortalecer la solidaridad entre mujeres para enfrentar de manera colectiva este tipo de violencias.
López Santiago señaló que, desde su experiencia en la atención de casos de violencia política en razón de genero a nivel nacional en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, ha documentado episodios de violencia política de género de alta gravedad en distintas entidades del país, lo que confirma que se trata de una problemática extendida y persistente.
Para finalizar, consideró necesario reforzar las acciones de capacitación y sensibilización institucional, así como dar continuidad a los talleres dirigidos a personal electoral, actores políticos y ciudadanía, con el fin de prevenir, identificar y sancionar la violencia política contra las mujeres en razón de género.




