Ciudad de México. El Senado de la República aprobó la nueva Ley Federal de Cine y el Audiovisual, propuesta por la presidenta Claudia Sheinbaum, encaminada al fomento a la producción, promoción, exhibición y comercialización de obras cinematográficas mexicanas, vía estímulos fiscales y otras medidas.
La reforma fue avalada con 87 votos a favor, uno en contra y 18 abstenciones y se turnó al ejecutivo federal para su promulgación.
“La importancia de esta legislación radica en que “reconoce los grandes cambios tecnológicos en la industria, de tal manera que no sólo incluye las películas tradicionales, sino también las obras audiovisuales que vemos en nuestras pequeñas pantallas y los streamings o videos, bajo demanda que disfrutamos en nuestros domicilios, de Netflix, Disney y demás”, comentó el senador de Morena, José Antonio Alvarez Lima.
Destacó que la nueva ley, que abroga a la Ley Federal de Cinematografía, mantiene la obligación de las salas de exhibición de incluir semanalmente el 10 por ciento de películas nacionales y a las plataformas digitales a que reproduzcan y difundan cintas mexicanas con un formato especial de acceso rápido.
Es decir, esa cuota permite “contemplar también el trabajo de cineastas, productores, directores, actores, actrices y técnicos de la industria nacional”, agregó Alvarez Lima, al presentar el dictamen.
Agregó que “para cineastas y videoastas mexicanos es que el Instituto de Cinematografía contará con un comité asesor independiente a fin de brindar opiniones fundadas y transparentes que destinen los recursos de fomento con justicia y sin favoritismos”.
Desde luego,” la iniciativa asume los principios orientadores universales como la diversidad cultural, la igualdad sustantiva, la libertad de creación, la inclusión, la descentralización y el respeto a la composición pluricultural del país” e introduce asimismo tomar en cuenta la condición de discapacidad para fomentar el doblaje y el subtitulaje incluyentes”, añadió el senador hidalguense.
Por su parte, la presidenta de la Comisión de Cultura, Beatriz Mojica Morga, resaltó que uno de los beneficios principales de la ley es que fortalece al cine mexicano como una actividad cultural y económica de interés público, lo que significa que el Estado reconoce con mayor claridad su responsabilidad de impulsarlo, no sólo como expresión artística, sino como motor de desarrollo de empleo y oportunidades para miles de personas.
También del grupo de Morena, Javier Corral, dijo que “uno de los mayores avances de esta reforma es que restituya en el artículo 35 precisamente el fomento al cine mexicano con una progresividad de los recursos públicos que se vayan a aplicar a través de distintos fideicomisos, fondos, estímulos fiscales.”.
No se puede desligar la reforma, consideró, del reciente estímulo fiscal otorgado por la presidenta de la república. “Un nuevo estímulo fiscal de hasta 400 millones de pesos por año, de aquí hasta el 2030, que se suma con el otro estímulo fiscal que ya existía en la legislación, en la ley del impuesto sobre la renta, que ese tiene un techo hasta de 750 millones de pesos y que acredita hasta un 25 por ciento de los proyectos que se presenten para producir nacionalmente.




