• La ahora diputada federal saqueó los recursos de los tapachultecos entregando obras a su familia, amigos y a su más cercano compinche, el empleado cervecero, para desviar dinero a sus bolsillos
M de R
Una estela de corrupción, amaños y entrega de obras para complacer a allegados es el legado que Rosa Irene Urbina Castañeda dejó en Tapachula durante su gestión como alcaldesa de este municipio.
Según la auditoria OICM/DSyEOP/001/202, durante el ejercicio fiscal 2024, la ahora diputada federal regaló obras a su secuaz en el saqueo de las arcas municipales de Tapachula: el también diputado (estatal), José Jesús Domínguez Castellanos, con quien ha fraguado no sólo este delito en la adjudicación directa de obras que ni siquiera entraron a concurso, sino también lo benefició con esquivar impuestos en conjuntos residenciales y otros negocios del congresista local.
Para ejemplo el proceso CAP-CONVENIO-FRACC-2024, en el que la inmobiliaria Construcciones y Servicios FERPA, S. A. DE C. V. obtuvo la obra de construcción de colector sanitario y subcolector de para un fraccionamiento denominado San Antonio Acacias, en la colonia Palmiras.
En dicha obra, en la que funge como representante legal de la constructora Domínguez Castellanos, se invirtieron 3,623,899 pesos mexicanos, de los cuales 2,784,646 fueron revisado y el restante quedó en condición de irregular.
La ejecución de la obra no solo presenta inconsistencias en la aplicación de dichos recursos que tuvieron que ser comprobados ante la Auditoria Superior del Estado, sino que se incurrió en un delito por tráfico de influencias, asignación directa de obras y, por ende, nepotismo y posible mal versión de recursos.
Rosy y su costumbre de “regalar” obras
Rosa Urbina, durante su gestión como alcaldesa de Tapachula, fue acusada de haber otorgado obras públicas de manera directa a su familia y allegados, lo que ha generado controversia y críticas.
Según la Plataforma Nacional de Transparencia, durante 2018 se asignaron obras a la empresa «Asturias Construcciones y Proyectos S.A. DE C.V.», para la construcción del sistema de agua potable en Nuevo Pumpuapa, sin la oportunidad de que otras constructoras concursaran.
Dicha empresa es propiedad de su esposo Tomás Gerardo Rubiera Espadas, a quien le asignó más de 2.8 millones de pesos por dicho sistema de agua, entregada sin concurso público.
Esta acción ha sido vista como un monopolio y ha sido objeto de críticas por parte de organizaciones sociales y ciudadanos que han exigido la investigación y castigo de estas acciones.
Aunado a esto, a Urbina Castañeda se le descubrió la construcción de departamentos por ocho millones de pesos, en la colonia Magisterial de Tapachula, la cual no fue justificada, declarada ni reconocida como propiedad por la funcionaria pese a que existen los documentos oficiales.
Ante estas anomalías, las autoridades federales deberían investigar todas estas anomalías de quien ahora presume ser diputada federal y perjudica la imagen del oficialismo.
ROSY
La ex alcaldesa está en el ojo del huracán por malversión de recursos. (Especial)





