Por la Conciencia

Regulación de la información en México: De la crítica a la reflexión

Dr. Roger Heli Díaz Guillén

Es de conocimiento publicó que la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones emitió proyecto de “Lineamientos para regular contenidos de radio y televisión”, que se encuentra en consulta pública del 24 de julio al 21 de agosto del 2026 según convocatoria publicada en el diario oficial de la federación. Lineamientos que se centran en la forma en que se trasmite contenido en radio y televisión basado en los derechos de audiencia, que exigen a las concesionarias a distinguir noticias de hechos de las opiniones sobre estos, a efecto que la audiencia parta de la realidad para valorar las opiniones.

Este proyecto de lineamientos que ejecuta disposiciones constitucionales del 2024 (art. 6) es criticada por sectores sociales de la comunicación, alegando que estas disposiciones coartan la libertad de expresión y el debate público; dejando de reconocer que el debate se gana con hechos y derechos que no limitan los argumentos ni la libertad de expresión; cuyas limitaciones son los valores, principios y elementos cognitivos al momento de utilizar el lenguaje, imágenes y letras, como el no mentir, no inventar “verdades”, no confundir, no persuadir; no modificar realidades.

En la idea de desvirtuar el proyecto de lineamientos que buscan regular la objetividad de la comunicación ante audiencias masivas, la abogada Mariana Calderón Aramburu expone que “en la práctica periodística los hechos suelen ir acompañados de contexto, análisis e interpretación y separarlos resulta imposible”; que como ejemplo resulta general al observar que en el periodismo se identifica al periodista de hechos, de análisis, espectáculos y de investigación; que finalmente se definen en dos bandos: Por un lado el periodismo que trasmite hechos fundados en datos y evidencias reales y; por otra parte, el periodismo de opinión basado en análisis e interpretación personal de hechos y datos.    

Otro argumento son los riesgos de censura como lo señalan organismos de radiodifusión planteando que el gobierno no debe decidir que es “verdad” y o “falso”. Que se puede y que no se puede decir o determinar; o cuando una información es falsa, descontextualizada o histórica presentada como actual.  Infiriendo estas voces que estos lineamientos” tiene efectos inhibidores donde los periodistas opten por callar sus críticas por miedo a multas y sanciones.

Sobre los argumentos del párrafo anterior se evidencia una equívoca apreciación sobre la evaluación de la verdad o la mentira, ya que esta emerge en un primer plano a partir de la narrativa y presentación real de los hechos en su momento y contexto. Esta verdad “histórica” da paso a la opinión, investigación y el análisis.

La regulación de contenidos de comunicación no atiende lo que debe o no decirse, sino atiende la forma en que se presenta, donde lo único que importa es que en esta actividad de comunicación se separe los hechos reales de las opiniones, para los efectos que las opiniones no cambien el sentido de los hechos. Buscando partir de la realidad para atender y comprender el pensamiento diverso, evitando confusiones y manipulaciones.

Siendo necesario en este orden, que en programes de televisión, el comentarista o quien tenga el uso de la voz deberá siempre observar y destacar cuando lo que presenta y narra esta fundado en hechos reales, o bien explica que desde su opinión personal o como empresa planteo o piensa lo siguiente. Por lo que en este orden de ideas, lo lineamientos publicados fortalecen el derecho de los ciudadanos receptores de los medios de comunicación, estableciendo una nueva relación de comunicación que promueve un dialogo de respeto en la comunicación.

Concluimos reflexionado que los lineamientos en comunicaciones no limitan o inhiben la libre expresión; simplemente invitan a no manipular realidades distorsionando contextos y contenidos; donde a la ciudadanía no se le limitará de información o al periodista prohibirle exponer sus ideas, sino que la información en medios concesionados tendrá un orden que abone a no crear confusiones de lo real y el pensamiento de este. Debiendo la televisión y la radio precisar con letras y audio que lo que vemos y escuchamos son hechos y noticias reales y cuando se trata de opiniones y pensamientos de estos hechos; para propiciar pensamiento crítico o por lo menos que la audiencia cuente con parámetros de comparación.

Este tema del orden de la información y la opinión a tocado fibras e intereses en el uso de la información que no contaba hasta antes de la consulta con instrumento regulatorio que obligue a esta clasificación, que en el fondo busca dejar de crear contenido alterando realidades y contextos; o utilizarlo como espacio político para incriminar sin fundar. Creando en cada concesionaria una instancia de contraloría de audiencia que atienda quejas y replicas. Siendo este nuevo orden un paso a la “erradicación de la manipulación de la información”, para que esta primero sea real y luego interpretativa.  

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