• El administrador del rastro municipal de Tapachula, Jorge Ortiz Arévalo, señaló que el procesamiento y distribución de carne no se ha detenido
José Cancino
El administrador del rastro municipal de Tapachula, Jorge Ortiz Arévalo, señaló que el procesamiento y distribución de carne no se ha detenido, luego del anuncio dado por la Profepa en torno al supuesto cierre de este sitio por inconsistencias ambientales.
El ganadero y líder del rastro apuntó que lo que sí fue clausurado es la planta de tratamiento de aguas residuales, debido a averías que registró el sistema y provocó el escurrimiento de tales líquidos en una zona aledaña al inmueble, pero afirmó que no existe riesgo porque dichas aguas se están almacenando en la planta que tiene capacidad para
“Varios motores y varios tubos que hacen que el agua almacenada suba y se procese están averiados, pero estamos resolviendo eso para que una empresa se encargue del manejo y puedan ser liberadas, a fin que la planta no se sature”, explicó.
Añadió que mientras una empresa se encarga de solventar la situación, se realizarán las gestiones necesarias para la adquisición de una nueva planta con capacidad de, al menos, 20 mil litros.
Aseguró que pese a la baja que ha venido la matanza de reses, el rastro sigue operando con normalidad, sin que exista el riesgo de desabasto de carne en Tapachula y la región.
“No tiene nada qué ver el área de matanza, estamos usando químicos y otros elementos para usar menos agua y evitar la saturación de la planta de residuos, pero eso no significa que el rastro esté en riesgo en cuanto a la calidad de las reses que se sacrifican”, expuso.
Al finalizar, explicó que el agua procesada no se está tirando dentro del rastro y las sanciones aplicaron conforme a ley, temas en lo que ya se están trabajando.





