- En apenas tres días se registraron tres homicidios dolosos; habitantes denuncian falta de respuestas en materia de seguridad, mientras trabajadores municipales señalan presuntas presiones para promover la imagen de Sara Barrera en redes sociales.
M de R
El municipio de Mazatán atraviesa un periodo de violencia que ha encendido las alarmas entre sus habitantes, quienes comienzan a manifestar su preocupación e inconformidad ante la frecuencia de los hechos delictivos y la falta de respuestas en materia de seguridad por parte de las autoridades municipales encabezadas por Sara Barrera.
El caso más reciente ocurrió la noche del pasado lunes, cuando dos hombres que se desplazaban a bordo de una motocicleta fueron atacados a balazos en el cantón Guanacastal. El atentado dejó a ambas víctimas sin vida.
De acuerdo con los primeros reportes policiacos, uno de los hombres falleció en el lugar de la agresión, mientras que el segundo murió durante el traslado al hospital Cofat, en Tapachula, a donde era llevado por sus familiares en un intento por salvarle la vida.
Una de las víctimas fue identificada como Epigmenio, de 43 años, originario del cantón El Corralito. El hombre falleció cuando era trasladado al nosocomio, mientras que la identidad de la segunda víctima no había sido establecida hasta el momento. Por estos hechos, las autoridades de la Fiscalía mantienen las investigaciones para esclarecer el doble homicidio.
Este ataque se suma al homicidio registrado el pasado 31 de octubre, cuando Fernando “N”, de 50 años, perdió la vida a consecuencia de lesiones que le provocaron traumatismo.
Sobre este último caso, el fiscal general del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, informó durante su habitual transmisión en vivo que fue detenido Raúl “N”, señalado como presunto responsable del crimen. Asimismo, indicó que se solicitará para el detenido una pena de hasta 50 años de prisión.
Según las investigaciones, antes de su muerte, Fernando “N” habría sostenido una riña con el ahora detenido, derivada de un problema de carácter personal.
En medio de esta situación, habitantes también han expresado señalamientos contra la alcaldesa Sara Barrera, a quien reprochan una presunta falta de atención a la problemática de seguridad, mientras consideran que su administración estaría concentrando esfuerzos en proyectar su imagen política de cara a una eventual reelección.
A las inconformidades ciudadanas se suman denuncias de trabajadores del Ayuntamiento, quienes aseguran estar siendo presionados para intervenir en redes sociales y publicar comentarios favorables a la presidenta municipal, con el propósito de mejorar la percepción de su administración en el entorno digital.
De acuerdo con el testimonio de un servidor público, cuya identidad se mantiene bajo reserva por temor a posibles represalias, empleados municipales recibirían instrucciones para comentar positivamente las publicaciones de la alcaldesa, participar en encuestas y responder a contenidos en los que se cuestiona su desempeño.
El denunciante sostiene que quienes se niegan a cumplir estas indicaciones serían amenazados con perder su empleo.




