Letras Desnudas

Mario Caballero

El pulso de la política: una charla con Emilio Salazar

El sol del mediodía apenas se filtraba por las persianas de la sala de estar de Emilio Salazar Farías. Rodeado de cuadros y libros, el empresario, académico y político empezó nuestra charla reflexionando sobre cómo la manera en que se ha venido manejando la economía durante los últimos siete años está llevando al país a una situación muy complicada y compleja.

«De seguir las cosas así, no serán muchas las empresas que logren subsistir. Estimo que en dos años, México tendrá serios problemas económicos», dijo.

Con Emilio Salazar se puede platicar de muchos temas. Es un hombre preparado, letrado y su curiosidad intelectual abarca un campo bastante amplio. La economía es una de sus pasiones. La estudia y la vive todos los días.

Por lo mismo, su estimación puede ser muy certera. Sobre todo, si tomamos en cuenta que hace apenas una semana se dio a conocer que durante el primer trimestre el PIB registró una contracción de -0.6%, la mayor caída para un inicio de año desde 2020, lo cual refleja un debilitamiento en el consumo privado y la demanda interna.

En mi carrera como periodista he conocido muchas figuras de la política chiapaneca, pero muy pocos con la habilidad mental de Salazar Farías. Repito: con él es fácil platicar de música, arte, literatura, finanzas y política.

Cuando le pregunté su opinión acerca de lo que está sucediendo en torno a Morena, en especial por los señalamientos en contra de varios de sus gobernadores, secretarios de Estado, senadores, et al, presuntamente vinculados con el narcotráfico, Emilio esbozó una sonrisa irónica.

En su perspectiva, el partido gobernante está atravesando un desierto como producto de sus mismas cerrazones, obsesiones con el poder, malas decisiones políticas y sus deleznables complicidades. Para él, el desastre es interno, aunque termina afectando la gobernabilidad de México y la imagen del país en el ámbito internacional.

Asimismo, mientras se recostaba en su sillón, explicó por qué no concuerda con la idea de que la oposición no está haciendo nada.

«Lo que sucede es que sin tribuna, sin espacios, sin dinero y sin fuerza, aunque lances el grito, el reclamo, el cuestionamiento, nadie lo recibe. Sin embargo, la oposición tiene que reinventarse, buscar nuevas figuras. Hoy en día, Morena le está echando la mano a la oposición al impulsar la figura de la panista Maru Campos, hasta el momento una buena figura emergente. El asunto es que a la hora de las elecciones, todos deben hacer lo que se debe hacer: caminar, caminar y caminar. Es importante que se acaben las “candidaturas de a muertito” de presidentes municipales, diputados locales y federales, senadores, incluso gobernadores. Lo pertinente es salir y trabajar el territorio», explica.

Su visión no está exenta de advertencias. Habla de la falta de preparación, compromiso y del desconocimiento de muchos políticos que no han logrado cosas importantes en beneficio de la colectividad.

«Tan sólo para ser legislador federal debes saber posicionarte entre el grupo de legisladores que emite opinión, que toma las decisiones. Si no logras entrar a ese grupo élite –digámoslo así- demuestras falta de profesionalismo y te vuelves uno más de los quinientos. Simplemente, tu representación en la cámara se vuelve irrelevante. A nuestros diputados federales quizá les hizo falta formar parte de ese grupo para lograr marcar la agenda estatal a través del presupuesto y los proyectos nacionales. ¿Es fácil hacerlo? ¿Es fácil integrarse? No, no es fácil, pero se puede. Lo sé, porque yo lo hice en su momento», dice.

En la habitación contigua de la que sostuvimos la charla, Emilio Salazar tiene instalado su estudio de grabación, donde realiza su programa “ConversacionES”, que difunde a través de las redes sociales y en el cual vierte sus opiniones, reclamos e incluso denuncias en compañía de dos destacados periodistas: Miguel Ballinas y Kike Hernández.

De hecho, el mismo día de nuestra entrevista tocó en ese espacio el tema de hacia dónde se dirige la economía, cuestionando de qué sirve la narrativa del bienestar si en las calles se respira precariedad, si los mercados están vacíos y la falta de empleo formal nos cuenta una realidad distinta a la predicada por el gobierno.

En este sentido, abordando un asunto local de vital importancia, le pregunté cómo ve a Chiapas a año y medio de la administración de Eduardo Ramírez Aguilar.

«Debemos reconocer que el gobernador ha hecho una extraordinaria campaña contra la inseguridad. Habrá quién muestre incredulidad al respecto, pero debemos comprender que esto va a tomar tiempo. La seguridad es un tema donde jamás se podrá levantar bandera blanca. Sin embargo, en este momento la seguridad está controlada. Me gusta mucho su estilo de que él está en todos lados, lo cual es muy bueno. Su labor ha sido muy destacada. Es un hombre con muchísimas tablas, y esa es una gran ventaja para la recuperación del tejido social, la estabilidad y la consolidación de una paz duradera en Chiapas», afirmó.

Concerniente al tema de la capital del estado, ve una batalla intensa por la presidencia municipal.

«Gobernar Tuxtla es muy complicado, don Mario. Yo fui secretario municipal y lo sé. Pero esta batalla va ser sobre todo en el interior de Morena, y en eso hay que ver el tamaño de los aspirantes, su capacidad para gobernar una ciudad de esta dimensión. Y lo que logro visualizar en este instante es que no hay nada para nadie», comenta.

Este 2026, Emilio Salazar tiene 61 años y lo que aspira es representar los intereses de Chiapas en la Cámara de Diputados, lo cual ya ha hecho en años anteriores.

– Con tu experiencia, en el caso de que la fortuna te sonría, ¿qué puedes aportar para el desarrollo y estabilidad de nuestro estado? –pregunté.

– Yo estoy seguro de que si formas parte del grupo que toma las decisiones, puedes estar peleando, comisión por comisión, proyectos para tu estado. En la de Deporte, canchas; en la de Infraestructura, caminos y carreteras; en la de Presupuesto, dinero para muchas acciones y programas; en la de Cultura, exposiciones, y así en cada una. Además, hay una cosa que en política es fundamental, la negociación, Mario. Quien no sabe negociar, no sabe hacer política. Entonces, si vamos a la cámara federal, si Dios lo permite, iremos a negociar y alcanzar los acuerdos que tanto nos han hecho falta –respondió.

Para Emilio Salazar es necesario tener visión para obtener grandes resultados. Empero, esta visión debe ser compartida y enriquecida con el electorado.

«Para los electores que te leen, Mario, y saben de política, sólo les pido una cosa: visión de futuro. Sí, que se pregunten qué quieren a futuro para ellos y para sus hijos. El país no va a aguantar mucho más con déficits fiscales, con necesidad de dinero; si quieres un país próspero, necesitas hacer las políticas prósperas. Entonces, el voto debe ser muy razonado y con visión de futuro, tan fácil como eso. ¿Lo van a hacer todos? Quién sabe, pero así lo deberíamos hacer.

La charla termina aquí, pero las propuestas, así como la postura ideológica y política de Emilio Salazar merecen un análisis profundo y objetivo. Sobre todo en el escenario actual, donde las discusiones sobre las reglas democráticas y el reclamo ciudadano por un país más seguro y próspero se entrelazan todos los días.

yomariocaballero@gmail.com

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