Letras Desnudas

Mario Caballero

Identidad y Orgullo Universitario

(Primera Parte)

6,714 CARACTERES

Muchas cosas buenas han pasado en la Benemérita Universidad Autónoma de Chiapas en el último año y medio. Para recabar información de primera mano sobre las acciones, proyectos y estrategias empleadas para poner a la máxima casa de estudios de Chiapas en el radar de las mejoras instituciones de educación superior del país, acudí con el autor mismo de la transformación: el rector Oswaldo Chacón Rojas.

De entrada, me da un diagnóstico de que la universidad venía cumpliendo con la gran mayoría de los indicadores que exigen la Secretaría de Ciencia y Tecnología y los entes evaluadores y certificadores para medir el cumplimiento de los objetivos académicos e institucionales.

Afirma que la UNACH es una institución que ha crecido mucho en términos de la actualización de sus maestros, con un gran número de docentes con perfiles PRODEP que ingresan al Sistema Nacional de Investigadores.

Sin embargo, dice: “falta vincularse más con la solución de los grandes problemas del estado y con la garantía de una mayor y mejor empleabilidad para sus egresados. Debíamos cambiar porque hay cosas que hemos dejado de hacer a pesar de que hemos sido exitosos en el cumplimiento de nuestros objetivos académicos y administrativos. Teníamos que hacerlo, además, porque el mundo está cambiando a una velocidad impresionante y porque la UNACH no podía seguir con la misma inercia, ya que iba a llegar a un momento en que sería financieramente insostenible”.

“Hemos trabajado en un proceso de reforma y transformación del modelo de universidad. Cambiando patrones, hábitos, conductas y costumbres respecto de cómo hacemos hoy las cosas. Y no podríamos hacerlo si a la par no fortalecíamos la identidad y el orgullo universitario. En este año y medio le apostamos todo a elevar los estándares de calidad con los que había venido trabajando la universidad y, al mismo tiempo, entrar en un proceso para adecuarnos a los nuevos tiempos y a las nuevas exigencias”.

Detrás de sus gafas azules, Chacón Rojas le explica a este columnista que uno de los principales desafíos que enfrentó al asumir la rectoría fue no dejar de crecer y apuntalar la sostenibilidad financiera y presupuestal de la institución.

“No podemos dejar de crecer simple y sencillamente porque somos la universidad pública más importante de Chiapas, y Chiapas es el último lugar del país en cobertura de la educación superior. Es decir, teníamos que abrir más espacio y proteger a los jóvenes. Y lo hemos logrado. En menos de dos años, hicimos crecer la matrícula de 30 mil 500 a casi 35 mil. Fue impresionante lo que crecimos y lo hemos hecho sin endeudar a la universidad, manteniendo la solidez financiera”.

–El crecimiento de la matrícula estudiantil es loable, sobre todo porque es un indicador clave de desarrollo social y equidad educativa, pero qué puedes comentarme de la calidad y la oferta educativa, ¿también crecieron? –pregunté.

–Sí. Recibí a la universidad con sólo la mitad de sus programas educativos evaluados y certificados en términos de calidad, y tenemos casi 100 programas. Así que hicimos lo correspondiente y metimos el resto de los programas a evaluación. Y el año pasado fuimos la única universidad pública de todo el país que levantó bandera blanca al conseguir que todos los programas fueran auditados en términos de calidad: evaluados y acreditados.

“Luego, teníamos que impulsar la producción científica en la universidad, Mario. ¿Sabías que la UNACH produce el 45 por ciento de lo que se genera en términos científicos en Chiapas? Antes te mencioné sobre el gran número de docentes con perfiles PRODEP, y debes saber que somos una potencia con 350 maestros que pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores, lo cual es un salto brutal si consideramos que hace 15 años sólo habíamos 30 o 40 maestros en el Sistema. El número, por sí mismo, demuestra el crecimiento tan notable en la calidad educativa de la universidad. Pero también logramos que el año pasado casi 20 proyectos de investigación de la UNACH lograran recursos de la Secretaría de Ciencia y Tecnología mediante concursos en convocatorias públicas.

“Hemos dado pasos importantes en la producción científica estatal.

“El avance, desde luego, no podía ser solamente en número y cantidad, teníamos que avanzar también en pertinencia. Por eso, comenzamos a revisar la oferta de la UNACH en función de lo que realmente necesita Chiapas y los jóvenes cuando salen al mercado laboral. Como parte inicial de este proceso, echamos a andar nuevas carreras de tecnologías porque nos habíamos estancado. Durante muchos años sólo ofrecíamos desarrollo de software y sistemas computacionales. Hoy, nos aventamos con tres nuevas carreras. Una en Ingeniería en Semiconductores, otra en Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos, y una más en Arquitectura de Sistemas Basados en Inteligencia Artificial Generativa. Hay una cuarta carrera que pusimos en marcha, la Licenciatura en Criminología, la menciono aunque ahora mismo hablamos de las carreras enfocadas a la tecnología, pero tiene su debido reconocimiento.

“No paramos ahí. Creamos la Escuela de Tecnologías Digitales Aplicadas, con sedes en Tuxtla Gutiérrez y Tapachula. Al mismo tiempo, impulsamos un programa de sustentabilidad que esperamos se convierta en unidad académica en los próximos meses.

“No dejamos también de buscar ser más eficaces. Ya estamos participando en el Clúster Agroindustrial de Chiapas para estar más cerca con los productores, los empresarios, el gobierno; escuchando sus necesidades, lo que demandan, para que en función de eso desarrollemos nuestro trabajo como ente educativo de enseñanza superior.

“También estamos inmersos en un proyecto para fortalecer los laboratorios de la universidad, con el objetivo de poder brindar más y mejores servicios, no solamente al interior de la institución en términos académicos y de investigación, sino hacia afuera con la vinculación y la venta de servicios.

“No es vanagloria asegurar que actualmente trabajamos con rumbo. Tenemos bien claro qué significa la Unidad del Futuro y qué tenemos que hacer para construir la Unidad del Futuro. Y en función de eso vamos tomando decisiones.

“En resumen a tu pregunta, en estos casi dos años avanzamos mucho en números y en calidad”.

–Rector, durante muchos años ha existido la creencia de que la UNACH, a pesar de ser la máxima casa de estudios de los chiapanecos, ha sido una institución que ha permanecido al margen de las mayores decisiones del estado, indiferente a las necesidades de la población y muy alejada de la sociedad. A partir de estas acciones, los proyectos que has emprendido y las diferentes estrategias en curso, ¿cómo sientes ahora la relación entre los chapanecos y su universidad?

(Mañana la segunda parte).

yomariocaballero@gmail.com

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