J. Eduardo Pineda Arenas
4,461 CARACTERES
*Estudiar siempre será valioso. Pero para transformar un territorio no basta con educar más personas. También necesitamos preguntarnos qué conocimientos y capacidades necesitaremos para construir la economía que queremos tener dentro de diez o veinte años.
La semana pasada dejamos una pregunta sobre la mesa:
¿Y quién va a hacer todo eso?
Si queremos agroindustria, logística, tecnología, cadenas de frío, transformación pesquera, aprovechamiento responsable de nuestros recursos, mejores empresas y nuevas inversiones, necesitaremos gente preparada para hacerlo.
Pero ahora viene una segunda pregunta:
¿Preparada para qué?
Durante mucho tiempo hemos pensado la educación desde la oferta.
Tenemos estas escuelas.
Estas carreras.
Estos maestros.
Estos programas.
Y cada año incorporamos nuevos alumnos.
Quizá tengamos que comenzar también por el otro extremo.
¿Qué territorio queremos construir?
¿Qué actividades productivas queremos desarrollar?
¿Qué tecnologías utilizarán?
¿Qué conocimientos necesitarán?
¿Y qué debemos comenzar a enseñar hoy para disponer de esas capacidades mañana?
Parece un cambio pequeño.
Pero…No lo es.
Significa conectar por primera vez dos decisiones que con frecuencia caminan separadas:
la política educativa y la estrategia productiva.
Si Tapachula quiere convertirse en nodo logístico, necesitamos formación en logística, comercio exterior, idiomas, aduanas, almacenamiento, transporte, automatización y análisis de datos.
Si el Soconusco quiere dejar de vender solamente materias primas y desarrollar agroindustria, necesitaremos biotecnología, inocuidad, procesamiento de alimentos, mantenimiento, refrigeración, empaques, comercialización y tecnología aplicada al campo.
Si Chiapas quiere participar en cadenas productivas más sofisticadas, necesitaremos técnicos e ingenieros capaces de operar, reparar, adaptar y eventualmente desarrollar la tecnología que esas cadenas utilizan.
Y existe una competencia que atravesará prácticamente todas:
inteligencia artificial.
No para convertir a todos en programadores.
Sino para que agricultores, técnicos, empresarios, médicos, administradores, ingenieros y estudiantes aprendan a utilizar una herramienta que está modificando la manera de producir conocimiento y trabajar.
*La educación estratégica comienza cuando dejamos de preguntar solamente qué quiere estudiar el alumno y agregamos otra pregunta: qué capacidades necesitará el territorio donde deberá construir su futuro.
Esto tampoco significa convertir las escuelas en fábricas de empleados.
La educación debe formar personas completas.
* Ciudadanos.
* Pensamiento crítico.
* Cultura.
* Valores.
* Creatividad.
* Capacidad para aprender.
Pero una sociedad también tiene la responsabilidad de ofrecer a sus jóvenes herramientas para participar productivamente en el mundo que encontrarán al salir de las aulas.
Y ese mundo está cambiando muy rápido.
Aquí aparece otra oportunidad para Chiapas.
No necesitamos esperar a que llegue una gran empresa para preguntarle qué trabajadores requiere.
*Podemos anticiparnos. *
Gobierno, universidades, tecnológicos, empresarios y sectores productivos podrían sentarse alrededor de una misma mesa y responder algo muy concreto:
¿Qué perfiles necesitará Chiapas durante los próximos diez años y cuántos debemos comenzar a formar desde ahora?
Entonces la educación deja de reaccionar.
Empieza a anticipar.
Y eso es particularmente importante para un territorio que quiere convertirse en alternativa dentro de cadenas de suministro más resilientes.
Cuando una empresa busque un Plan B, (*resonancia resiliente*) comparará infraestructura, energía, costos, seguridad y logística.
*Pero también preguntará: *
*¿Tienen la gente que necesito? *
La respuesta no puede improvisarse ese día.
Tiene que haberse construido años antes.
Por eso quizá necesitemos modificar una idea profundamente arraigada.
El éxito educativo no debería medirse únicamente por cuántos jóvenes entran a estudiar o cuántos obtienen un título.
También deberíamos preguntarnos:
¿Cuántos encontraron aquí la oportunidad de utilizar lo que aprendieron para transformar su propio territorio?
Porque educar jóvenes para después obligarlos a marcharse por falta de oportunidades también representa una pérdida de capital.
*Chiapas necesita educación*, *Mucha Educación*
Pero necesita algo más:
*educación con rumbo*
No para adivinar el futuro.
Para prepararnos para construirlo.
*La educación abre puertas a las personas. La educación con rumbo también abre posibilidades al territorio*




