• Cada uno de estos espacios tiene un propósito y sobre todo una visión a futuro; se busca que las instalaciones tengan vida, se impartan cursos, talleres y conferencias, así como que estén al servicio de la comunidad.
Jorge Pérez Pólito
Tapachula. – Con una inversión de un millón 200 mil pesos, el Colegio de Ingenieros Civiles de Tapachula (CICT) puso en marcha nuevos espacios y remodelación de varias áreas de sus instalaciones, como el acceso principal, la biblioteca “Ing. Fernando Sosa López”, el área de administración, la nueva presidencia, la sala de juntas y la nueva sala de profesionalización e innovación “Ing. María Elena Acosta Cancino”.
Al inaugurar estos trabajos en nombre del 24 consejo directivo del CICT, el presidente de este organismo, Luis Alberto Roblero González manifestó que desde el inicio de su gestión asumió el compromiso de fortalecer al Colegio, no solamente en lo profesional y gremial, sino también en sus instalaciones.
Luego de hacer un recorrido por estos nuevos espacios, acompañado de expresidentes e integrantes del Colegio de Ingenieros Civiles de Tapachula, así como de invitados especiales, resaltó que el compromiso hecho hoy se comienza a hacer realidad, con estos trabajos de mejoramiento que representan mucho más que una remodelación.
“Estos trabajos representan nuestra voluntad de contar con espacios dignos, funcionales y adecuados para reunirnos, capacitarnos, compartir conocimientos y seguir fortaleciendo a nuestra comunidad. Cada uno de estos espacios tiene un propósito y sobre todo una visión a futuro; queremos que nuestras instalaciones tengan vida, que aquí se impartan cursos, talleres y conferencias. Que se generen ideas, proyectos y oportunidades para que nuestros colegiados encuentren un lugar para aprender, compartir y crecer profesionalmente”, expresó.
Al destacar que lo que están entregando no es solamente obra física, es el resultado de la gestión, trabajo en equipo, organización y voluntad de muchas personas, Roblero González agradeció sinceramente a quienes participaron en la planeación, gestión, ejecución y seguimiento de estos trabajos.
“Quiero reconocer también a nuestros expresidentes y a los consejos directivos que nos antecedieron, porque nuestro Colegio tiene una historia y ha sido construida por muchas generaciones de ingenieros. Nosotros solamente somos parte de esa historia, y tenemos la responsabilidad de dejar nuestra propia aportación para las nuevas generaciones”, concluyó.




