DR. JORGE ANTONIO OROZCO ZUART/LIC. Y C.P. ANDRÉS ANTONIO OROZCO VELASCO
El análisis de las cuentas públicas del Instituto Chiapaneco de Educación para Jóvenes y Adultos (ICHEJA) durante 2025 revela una transformación presupuestaria de dimensiones extraordinarias. El organismo comenzó el ejercicio fiscal con poco más de 406 millones de pesos autorizados y terminó administrando un presupuesto modificado superior a los 1,217 millones.
La diferencia no es menor. Estamos hablando de un incremento que llevó al Instituto a manejar, después de ampliaciones y reducciones presupuestarias, prácticamente tres veces su presupuesto original.
La explicación se encuentra principalmente en uno de los programas sociales y educativos más ambiciosos impulsados en Chiapas durante 2025: CHIAPAS PUEDE, acompañado de la BECA ROSARIO CASTELLANOS, cuyo propósito es combatir uno de los problemas históricos de la entidad: EL ANALFABETISMO.
El objetivo social del programa difícilmente puede cuestionarse. Lo que sí debe analizarse, como corresponde en cualquier política pública financiada con recursos de los chiapanecos, es la forma en que se presupuestaron, distribuyeron, ejercieron y comprobaron cientos de millones de pesos.
Y las cifras oficiales plantean preguntas que merecen respuestas claras.
De 406 a 1,217 millones de pesos. El presupuesto originalmente aprobado al ICHEJA para 2025 fue de: 406 millones 183 mil 165 pesos con 99 centavos.
Pero durante el ejercicio presupuestario se registraron ampliaciones acumuladas por aproximadamente: 1,614 millones 376 mil 291 pesos. También existieron reducciones por:803 millones 124 mil 881 pesos.
Después de esos movimientos, el presupuesto modificado del Instituto terminó en:
1,217 millones 434 mil 575 pesos.
Esta cifra resulta fundamental para comprender correctamente la dimensión financiera del ICHEJA durante 2025.
No sería correcto afirmar simplemente que el organismo gastó 1,217 millones de pesos. El lenguaje presupuestario obliga a distinguir entre presupuesto autorizado, modificado, comprometido, devengado y efectivamente pagado.
Al cierre del ejercicio, el ICHEJA reportó aproximadamente 1,100 millones 892 mil pesos comprometidos y devengados, mientras que los recursos efectivamente pagados ascendieron a alrededor de 830 millones 395 mil pesos. El subejercicio respecto del presupuesto modificado fue de aproximadamente 116 millones 543 mil pesos.
Estas diferencias son importantes porque permiten evitar conclusiones precipitadas. Que un recurso haya sido devengado no significa necesariamente que haya sido pagado en ese mismo momento; de igual manera, un subejercicio no constituye automáticamente una conducta ilícita. Pero todas esas cantidades deben poder conciliarse documentalmente.
EL CORAZÓN FINANCIERO: LAS AYUDAS SOCIALES
Dentro del presupuesto del ICHEJA existe un rubro que merece particular atención: Ayudas Sociales.
Originalmente se habían autorizado aproximadamente 180 millones 198 mil pesos para este concepto. Durante 2025 recibió ampliaciones por más de: 1,451 millones 499 mil pesos.
Posteriormente se realizaron reducciones por aproximadamente: 756 millones 36 mil pesos. El presupuesto modificado final de ayudas sociales quedó así en: 875 millones 661 mil 571 pesos. De esa cantidad fueron devengados aproximadamente: 759 millones 938 mil 491 pesos. Y los registros presupuestarios de cierre muestran como pagados: 522 millones 859 mil 145 pesos.
Esto significa que las ayudas sociales constituyeron uno de los principales centros financieros del ICHEJA durante 2025.
También aparece una diferencia que necesariamente debe explicarse contablemente: entre los 759.94 millones devengados y los 522.86 millones pagados existe una brecha de aproximadamente: 237 millones de pesos.
Por tratarse de recursos destinados fundamentalmente a programas sociales, resulta indispensable conocer a favor de quién se devengaron esas cantidades, cuándo fueron pagadas posteriormente y cuál fue la documentación que acreditó el derecho de cada beneficiario.
LA AMPLIACIÓN EXTRAORDINARIA
Desde el primer trimestre de 2025 ya era evidente la transformación financiera del Instituto. El propio ICHEJA informó entonces una ampliación por aproximadamente:
1,045 millones 107 mil 900 pesos.
La explicación institucional relacionó esos recursos con el nuevo programa de alfabetización y conceptos como Chiapas puede, beca rosario castellanos, elaboración de kits educativos y administración general.
Una institución que originalmente tenía poco más de 406 millones de pesos recibió, solamente durante esa primera etapa, recursos adicionales superiores a mil millones.
Eso convirtió al programa de alfabetización en una política pública que, además de su trascendencia educativa y social, debía estar acompañada por mecanismos extraordinariamente rigurosos de control, padrones, comprobación y seguimiento. Mientras mayor sea el presupuesto, mayor debe ser la transparencia.
LA BECA ROSARIO CASTELLANOS
Uno de los principales instrumentos de Chiapas puede fue la Beca Rosario Castellanos.
La mecánica financiera que aparece en los documentos analizados establecía un apoyo máximo de 4 mil pesos por beneficiario.
El esquema consistía en un primer apoyo de: 1,000 pesos al momento de la inscripción, y posteriormente 3,000 pesos al concluir el proceso de alfabetización.
La estructura resulta lógica: una parte del incentivo se entrega al incorporarse y otra, considerablemente mayor, al cumplir el objetivo educativo.
Pero precisamente esa mecánica permite realizar controles relativamente sencillos.
Cada peso debería poder vincularse con una persona determinada, una CURP, una inscripción efectiva, su participación en el proceso educativo y, cuando corresponda el segundo pago, la acreditación de que concluyó la alfabetización.
Las metas y los resultados
Al 30 de junio de 2025 se reportaban 56 mil 122 personas inscritas en el programa y 1,592 alfabetizadas.
Al cierre del ejercicio, los documentos institucionales reportaron 104 mil 296 personas inscritas para ser beneficiarias de la beca rosario castellanos.
Otro indicador registró 60 mil 831 becas entregadas, frente a una meta anual de 200 mil.
El cumplimiento reportado de esa meta fue de aproximadamente:
30.42 por ciento.
Aquí debemos evitar nuevamente una interpretación incorrecta. Que una meta física no se haya alcanzado no significa que los recursos correspondientes hayan sido desviados.
Los recursos pueden haber quedado sin ejercer, haberse reducido, reasignado, reintegrado o utilizado legalmente en otros componentes autorizados del programa.
Pero existe una obligación elemental de transparencia: la meta física debe poder conciliarse con la meta financiera.
¿Cuántas personas recibieron mil pesos?
¿Cuántas recibieron posteriormente los tres mil pesos?
¿Cuántas recibieron los cuatro mil pesos completos?
¿Cuántas fueron efectivamente alfabetizadas?
¿Cuánto dinero se destinó a alfabetizadores?
¿Cuánto a kits educativos?
¿Cuánto a otros apoyos?
¿Cuánto quedó pendiente de pago?
¿Cuánto fue reducido o reasignado?
Esas preguntas pueden responderse mediante documentos públicos.
LOS 182.5 MILLONES OBSERVADOS
En este contexto aparece otra cifra que ha provocado polémica pública: aproximadamente 182.5 millones de pesos señalados en observaciones (ASE) relacionadas con el ejercicio 2025, de acuerdo con información periodística que ha dado cuenta de investigaciones sobre el ICHEJA.
Las informaciones difundidas han relacionado las observaciones con becas, beneficiarios, adquisición de materiales y contratación de servicios.
También se ha informado de investigaciones de la fiscalía, detenciones y el aseguramiento de más de 2,500 tarjetas presuntamente no entregadas a sus destinatarios.
Los 182.5 millones adquieren otra dimensión cuando los comparamos con las cuentas completas del Instituto.
Representan aproximadamente: 15% del presupuesto modificado total del ICHEJA.
Equivalen aproximadamente al:
16.6 % del gasto total devengado.
Y representan alrededor del: 24% de las ayudas sociales devengadas.
Si se comparan únicamente con los aproximadamente 522.86 millones registrados como pagados en ayudas sociales, equivaldrían a cerca del: 35 %.
Son proporciones suficientemente relevantes para justificar una revisión exhaustiva.
Pero proporción no significa responsabilidad. Observación no significa desvío
La titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno de Chiapas, Ana Laura Romero Basurto, ha señalado correctamente un principio que debe respetarse en cualquier análisis serio de fiscalización:
Una observación de auditoría no equivale automáticamente a un desvío de recursos.
La precisión es jurídicamente importante.
En materia de fiscalización existe una diferencia sustancial entre una observación inicial, una observación no solventada, una probable responsabilidad administrativa y un daño patrimonial finalmente acreditado.
Mucho menos puede identificarse automáticamente una observación administrativa con delitos como peculado o ejercicio ilícito del servicio público.
Para llegar a esas conclusiones se necesitan pruebas, procedimientos administrativos o penales y, finalmente, resoluciones de las autoridades competentes.
Por ello sería irresponsable afirmar que existen 182.5 millones de pesos desviados únicamente porque esa cantidad haya sido objeto de observaciones.
Pero sería igualmente equivocado utilizar esa distinción jurídica para restar importancia a las observaciones.
La función de una auditoría consiste precisamente en detectar operaciones que necesitan explicación, documentación o aclaración.
LAS TARJETAS NO ENTREGADAS…. Continuaremos la próxima semana revisando la estructura orgánica del ICHEJA para determinar quiénes son los principales responsables de las observaciones realizadas por el ASE. Asimismo, emitiremos nuestra opinión sobre la estrategia “Blinda Chiapas”: Comités de defensa del presupuesto y vigilancia del Gasto Público.
• *DR. EN DERECHOS HUMANOS, JUICIOS ORALES, CRIMINALÍSTICA Y CRIMINOLOGÍA, DERECHO FISCAL, DERECHO PÚBLICO, ADMINISTRACIÓN PÚBLICA Y CIENCIAS POLÍTICAS, ** LIC. EN DERECHO Y CONTADOR PÚBLICO CON PROMEDIO DE EXCELENCIA RECONOCIDO A NIVEL NACIONAL POR EL CENEVAL.
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