Elección judicial, una catástrofe

Al empatarse con las intermedias en 2027, podría derivar en un “desastre”: Moreira

Karla García /Diario de Chiapas

El diputado federal Rubén Moreira Valdez, coordinador del grupo parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, advirtió que la eventual realización de elecciones judiciales concurrentes con los comicios federales y locales de 2027 podría derivar en un “desastre” en materia operativa y en un nuevo problema de legitimidad institucional.

En entrevista telefónica para el noticiario AM Diario con Eduardo Zepeda, el legislador señaló que el diseño constitucional de la reforma judicial no tomó en cuenta la complejidad logística que implicaría organizar de manera simultánea la elección ordinaria de diputaciones federales, congresos locales, ayuntamientos y 17 gubernaturas, junto con los procesos para renovar cargos del Poder Judicial federal y local.

“Se anticipa un desastre en la elección, en la parte operativa”, afirmó desde el inicio de la conversación.

Durango y Veracruz, ejemplos claros de lo que ocurrirá en el país

Moreira Valdez explicó que la dificultad no sólo radica en la coincidencia de calendarios, sino en la manera en que están diseñadas las votaciones judiciales. Recordó que en entidades como Durango y Veracruz ya se observaron complicaciones derivadas de la separación entre la elección regular y la judicial.

El legislador añadió que ese antecedente permite anticipar mayores dificultades para 2027, cuando coincidirían elecciones federales, locales y judiciales en prácticamente todo el país.

“Imagínense, tiene usted que instalar varias mesas de casilla por cada sección electoral para las elecciones estatales y federales. Y ahora agréguese otra, o al menos otra más, para la elección del Poder Judicial”, dijo.

Sin logística adecuada ni representación en elección de jueces

Detalló que uno de los elementos que complica aún más el proceso es que en las elecciones judiciales no participan representantes de partidos políticos en las casillas, lo que obliga a diseñar una operación distinta a la de los comicios tradicionales.

Además, subrayó que los votos de la elección judicial no se cuentan en las casillas, sino que deben trasladarse a los comités distritales para su cómputo, mientras de forma paralela se recibe la paquetería electoral de la jornada ordinaria.

“Los comités distritales tendrían que empezar a contar eso cuando están recibiendo los paquetes de la elección regular. Además, hay que ver cómo se recogerían los paquetes, porque terminan a horas distintas”, indicó.

A ello, agregó, se suma el reto de la capacitación de funcionarios de casilla y del número de personas necesarias para instalar y operar las mesas receptoras.

“La verdad, quien diseñó esto no previó todo lo que en realidad era la operación para hacer una elección. No lo sabía”, sostuvo.

Frente a ese panorama, Moreira consideró que no es casual que dentro del oficialismo ya se haya planteado la posibilidad de aplazar estos comicios.

“Eso es lo que ha trascendido. Lo han dicho diversos actores del oficialismo, incluso hay una iniciativa del diputado Alfonso Ramírez Cuéllar”, comentó.

En otro momento de la entrevista, el coordinador parlamentario del PRI cuestionó la capacidad del Instituto Nacional Electoral (INE) para conducir un proceso de esta magnitud y señaló que la integración reciente del organismo no ha contribuido a fortalecer la confianza de la oposición.

“Morena no cuidó tener legitimidad. Los otros gobiernos hacían un esfuerzo por que se lograra una legitimidad; cuando menos aparentarla. Acá no”, expresó.

Añadió que la designación de consejeros se realizó de manera apresurada y que ello ha generado dudas públicas sobre la autonomía y experiencia de quienes actualmente integran el órgano electoral. Además, insistió en que parte de la preocupación también deriva de la falta de experiencia técnica de algunos consejeros.

Baja participación genera crisis de legitimidad democrática

En materia de legitimidad democrática, advirtió que la baja participación ciudadana observada en las elecciones judiciales recientes podría repetirse en 2027 y debilitar aún más la confianza en la impartición de justicia.

En el ejemplo de Durango, explicó que la ciudadanía mostró desinterés, desconocimiento sobre la mecánica de votación o agotamiento tras participar primero en la elección ordinaria. “La gente no tenía interés, o no sabía cómo hacerlo, o realmente ya había pasado mucho tiempo votando en una y no quiso pasar a la otra”, señaló.

Jalisco y  la Ciudad de México,  ejemplos de baja participación

El legislador citó también el caso de Jalisco, donde algunos juzgadores federales fueron electos con apenas cuatro por ciento de los votos emitidos. “El cuatro por ciento de los votos, pues no es nada. Imagínense la legitimidad”, remarcó.

Moreira cuestionó además que, pese a que la Constitución establece que toda la ciudadanía elegiría a los jueces de su interés, en algunos lugares se hicieron divisiones territoriales que limitaron la participación efectiva de los electores.

“En la Ciudad de México un elector solamente votaba por la onceava parte de los jueces. El que diseñó los dispositivos constitucionales no tenía ni destreza ni certeza de lo que estaba haciendo”, afirmó.

Para el diputado, el problema de fondo del sistema judicial mexicano no se encuentra en el método de selección de jueces, sino en la insuficiencia de personal, recursos y capacidad de atención.

Finalmente, al referirse al desempeño de la nueva Suprema Corte de Justicia de la Nación, calificó su actuación como errática y advirtió que algunas resoluciones recientes comienzan a impactar directamente en la ciudadanía.

Añadió que varios ministros muestran limitaciones técnicas en la discusión de asuntos de alta complejidad.

“Véalos cómo hablan, cómo tratan de resolver».

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *