EDITORIAL

Brilla la improductividad legislativa, la grilla, la insolencia y el autoritarismo

Durante la Semana Santa, el controvertido senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, volvió a dar motivos a sus opositores para criticarlo como uno de los perfiles más cuestionados de la Cámara Alta, pese a su reconocida capacidad como orador en tribuna.

El legislador abandonó recientemente una entrevista en vivo cuando comenzaron a cuestionarlo sobre su patrimonio. El episodio reavivó señalamientos sobre la incongruencia entre su situación actual y la que él mismo describía hace menos de cinco años, cuando aseguraba mantener deudas pendientes. Desde entonces, ha sido objeto de críticas por su actitud frente a cuestionamientos incómodos.

Su estatus económico, así como su posición dentro de la llamada Cuarta Transformación, contrastan con su discurso político. En ese contexto, el periodista y director de la revista Etcétera, Marco Levario Turcott, lo calificó como un senador “grillo, insolente y autoritario”, que va acorde con el pobre desempeño legislativo, pese a ser considerado, insistimos, un hombre culto, pero improductivo en materia de iniciativas.

Un estudio reciente sobre la productividad en el Congreso de la Unión refuerza el debate. De acuerdo con el análisis, Morena y sus aliados —PVEM y PT—, que controlan la mayoría, han aprobado apenas el 4% de las iniciativas presentadas. En la Cámara de Diputados se han avalado 195 de casi 5 mil propuestas, mientras que la mayoría —principalmente de la oposición (PRI, PAN y MC)— permanece sin avanzar. De ese total, dos de cada diez iniciativas corresponden a la presidenta Claudia Sheinbaum.

Entre el 1 de septiembre de 2024 y el 30 de marzo de 2026 se presentaron 4 mil 846 iniciativas. De estas, 82 fueron aprobadas y turnadas a congresos locales o al Ejecutivo, mientras que 113 continúan en análisis en el Senado.

Este bajo nivel de aprobación reaviva el señalamiento de que diputados y senadores actúan como simples “levanta dedos”. La tribuna legislativa, en muchos casos, se ha utilizado más para intercambios de acusaciones que para la construcción de acuerdos, donde predominan los señalamientos que involucran presuntos vínculos con grupos criminales o el uso del fuero como escudo ante procesos judiciales.

En este contexto, el caso del exfutbolista y político, Cuauhtémoc Blanco, ha sido citado como ejemplo de presunto uso de influencias para evitar rendición de cuentas.

En cuanto a productividad individual, el senador Fernández Noroña no registra iniciativas propias aprobadas; únicamente ha respaldado propuestas de su grupo parlamentario, por lo que toda su verborrea sólo es utilizada para defender los ataques que recibe el sistema por parte de los opositores.

Otros perfiles también han sido señalados por su bajo desempeño o por llegar al cargo mediante vínculos políticos o familiares, como Sebastián Ebrard Lestrade, sobrino del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, o Gabriel García Hernández, excoordinador de programas sociales.

Asimismo, algunas iniciativas han sido criticadas por su escaso impacto. Es el caso del actor y legislador Sergio Mayer, quien ha presentado seis propuestas, entre ellas una para reducir la edad mínima para ser diputado a 18 años.

Otro ejemplo es el de la empresaria chiapaneca Patricia Armendáriz, con ocho iniciativas sin aprobación hasta ahora, lo que ha generado cuestionamientos sobre su desempeño legislativo. Un caso que deja mal parado a Chiapas, pero que tampoco deja de sorprender porque ya se conoce el actuar protagónico de esta legisladora y de la mayoría que sólo brillan en redes, envolviendo con su retórica a quienes se dejan influenciar.

En contraste, legisladores de oposición acumulan decenas de propuestas sin éxito. La coordinadora de Movimiento Ciudadano, Ivonne Ortega, ha presentado 96 iniciativas, de las cuales solo dos han sido aprobadas. En una situación similar se encuentran Rubén Moreira, del PRI, con 54 propuestas y dos avaladas, y Elías Lixa, del PAN, con 17 iniciativas y una aprobada. También se ha señalado que algunas propuestas legislativas se vuelven virales más por su carácter anecdótico que por su relevancia.

Por partido, Morena encabeza el número de iniciativas presentadas en San Lázaro con mil 625, de las cuales 49 han sido aprobadas. Le siguen el PAN, con 874 propuestas y 34 avaladas; el Partido Verde, con 618 y 23 aprobadas; el PRI, con 610 y 14; Movimiento Ciudadano, con 536 y 15; y el Partido del Trabajo, con 360 iniciativas, de las cuales solo 12 han sido aprobadas.

El balance general deja poco margen para el optimismo. Persisten críticas por la falta de apertura de la mayoría legislativa para procesar iniciativas de la oposición, lo que, según analistas, limita el desarrollo de una agenda plural.

A juzgar por estas cifras, el fortalecimiento del Poder Legislativo sigue siendo una tarea pendiente. Mientras tanto, el protagonismo en tribuna y en medios parece prevalecer sobre los resultados concretos, en un escenario donde la disputa política continúa marcando el ritmo del Congreso.

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