EDITORIAL

Renuncia de Lameiro al IAP Chiapas, ejemplo de congruencia institucional 

En la administración pública estatal no debe haber cabida para ninguna estela de corrupción, incluyendo instituciones relacionadas con ella. El ejemplo más claro es la reciente renuncia al Instituto de Administración Pública (IAP) de Chiapas por parte de Lysette Raquel Lameiro Camacho, quien fungía como presidenta del Consejo Directivo. 

Mexicanos contra la Corrupción y la Impunidad reveló que la encargada de capacitar a los funcionarios de la administración pública de Chiapas fue socia fundadora de The Woods Bar desde noviembre de 2020, de acuerdo con el acta constitutiva que constata que todavía conservaba títulos mercantiles vigentes.

Dicha empresa fue incluida desde el pasado 29 de septiembre de 2026 por la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros), dependiente del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, en su lista negra tras señalarla por operaciones financieras ilícitas.

Esta acción se debió a que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos vinculó directamente a la red societaria de The Woods Bar con actividades de lavado de dinero para un grupo del crimen organizado que opera en México.

Al inicio, la ex funcionaria quiso negar esta acusación argumentando que se trataba de una calumnia hacia su persona. Pero el sol no se puede tapar con un dedo, las actas constitutivas demuestran de manera fehaciente la participación activa de Lameiro con esta empresa. 

La mañana del jueves la funcionaria renunció a la dirección del IAP. “Con profunda tristeza, pero con la entereza, la dignidad y el aplomo que exige el servicio público, me dirijo a usted gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, y al pueblo de Chiapas para presentar mi renuncia irrevocable al cargo de presidenta del IAP”, dijo en un video de aproximadamente dos minutos. 

En dicho video, Lameiro no dejó de negar su participación en las actividades ilícitas y dijo no ser socia de las empresas con las que la vinculan. 

“Rechazo categóricamente las acusaciones que me atribuyen vínculos con el crimen organizado, así como la afirmación de que figuro en una lista de autoridades estadounidenses con ese motivo”, dijo la funcionaria estatal.

Asimismo, recordó que su padre fundó empresas en Tijuana, de quien ella y sus hermanos heredaron participaciones, de lo cual se siente orgullosa. Por lo que reiteró que no había incurrido en ningún delito ni actividad ilícita. 

Pero su renuncia fue solicitud para no dañar la integridad y seguridad de la institución que representaba hasta el pasado jueves Lysett Raquel Lameiro Camacho. El Instituto de Administración Pública del Estado de Chiapas, A.C. (IAP-Chiapas) es una institución educativa que se dedica a la enseñanza y se especializa en la formación, profesionalización e investigación en materia de Administración Pública. Cuenta con 49 años de experiencia y se ha consolidado como una institución referente en el ámbito de la Administración Pública Estatal y Municipal.

La verdad es que no se puede negar lo que está documentado, como se intentó hacer en un principio. No se puede tapar el sol con un dedo. En ese sentido, la renuncia de Lysette representa un acto de congruencia con los objetivos de una institución cuya misión es formar servidores públicos.

La renuncia de Lysette constituye una muestra de congruencia institucional y debe servir de ejemplo para todos los funcionarios públicos que ocupan cargos de alto nivel. La razón de ser de una encomienda pública debe ser siempre el servicio a la ciudadanía, sustentado en la honestidad, el profesionalismo y la ética.

Por cierto, esta actitud de congruencia debería ser tomada de ejemplo por otras funcionarias de muy alto nivel, como la que preside el Instituto Nacional Electoral, Guadalupe Taddei. 

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