¿Qué pasó con el tema de la seguridad de Rutilio y Morales?
Hoy en día las llamadas “horas serenas” ya son una realidad: es cierto, la pacificación que hizo el gobernador de Chiapas, Eduardo Ramírez Aguilar, junto a la SSP y la FGE, ya dieron resultados, son palpables, prueba de ello es que eventos de talla internacional retornaran, como es el caso de la Carrera Panamericana y el repunte en el turismo; eso sin tener en cuenta la reducción en las estadísticas de criminalidad.
Entonces si el retorno de la seguridad se está agradeciendo ¿Qué pasa con los responsables de esta crisis? En este caso, Rutilio Escandón Cadenas en Chiapas y Carlos Morales Vázquez, quienes están campantes, gozan de una impunidad o peor aún, suspiran por competir en los próximos comicios de 2027 o a través de sus allegados o colaboradores buscan un curul o puesto.
Para el caso de Rutilio Escandón, la sombra y presencia del Grupo Tabasco en Chiapas pesa mucho; de hecho, María Mandiola, quien fue Secretaría de la Mujer y actual diputada local, pretende alzar la mano para poder ser alcaldesa; queda claro que la insaculación no aplicó para la capital chiapaneca, de ser así ya la veríamos alardeando por ser la virtual candidata; claro, sus intenciones y campaña perpetua son evidentes, pero el respaldo de la militancia y de la gente no le va alcanzar.
En el caso del cínico de Carlos Morales, de quien ya hemos tratado el tema de su supuesta intención de encabezar el Comité Municipal en Tuxtla Gutiérrez, suenan irrisorios, ridículos y carentes de crítica; pretender y mencionar que en su administración las cosas se hicieron bien, es una vil mentira; reiteramos, en estas páginas del impreso ya hemos documentado muchas de las consecuencias de sus irresponsabilidades, pero en el tema de la seguridad, no sólo queda mal parado, hace cuestionar su viabilidad para repetir como edil.
Precisamente, en el programa de “AM Diario”, conducido por Eduardo Zepeda, el político, empresario y excandidato a la alcaldía de Tuxtla Gutiérrez, Willy Ochoa, expresó por medio de una entrevista vía telefónica, como el tejido social y la seguridad de los chiapanecos y tuxtlecos, respectivamente, se perdió.
Recordemos que este personaje fue candidato a la alcaldía en el 2021, misma en la que perdió de manera sospechosa ante Carlos Morales, ya que en ese momento, el descontento social hacia Morena en Chiapas y Tuxtla Gutiérrez ya era evidente, tomando en cuenta que Morales ni siquiera era favorecido en las encuestas internas de su propio partido, ni que decir sobre la aceptación que tenía entre la gente.
Cabe aclarar algo, la relación entre Rutilio y Morales nunca fue buena, es más en los pasillos políticos se comentaba del cierto escozor que ambas figuras se tenían y los desencuentros que tuvieron en más de una ocasión: eso sí, en lo único que concordaron fue en el hecho de que su ineptitud, apatía e irresponsabilidad condenaron a Tuxtla y a Chiapas a ser víctimas del hampa.
En primera instancia, permitieron que grupos delictivos condicionaran la tranquilidad, permitiendo como menciona Ochoa Gallegos, que estos pasearan por la ciudad en total impunidad, sin que esto tuviera repercusión alguna en el ámbito jurídico o siquiera fueran detenidos.
Otro punto a considerar en esa crisis, es como ciertos hechos violentos eran el pan de cada día en la capital chiapaneca, como si se tratara de un estado del norte del país, y ante estos hechos, las reacciones de los elementos fueron lentas e ineficaces; recordemos aquel incidente con cierto compadre de Rutilio y Carlos Morales, que a finales de julio de 2022, le disparó a su pareja y dada las conexiones pudo gozar de impunidad y nunca tocó la cárcel.
Eso sin mencionar los tratos chuecos que tenían los elementos de seguridad y de tránsito en específico, donde las multas y sanciones eran una caja chica para los encargados de la seguridad y registraban ingresos millonarios de manera ilícita.




