Desde La Chingada emana el Maximato de Morena
No podemos negar que la figura del expresidente de México, Andrés Manuel López Obrador, a dos años de dejar la silla presidencial, sigue cimbrando la vida política de México y Latinoamérica: su reciente aparición en un vídeo que circuló en redes, donde anunció su nuevo libro: “Pueblo”, generó diversas reacciones.
En el caso de Morena, a pesar de los señalamientos en este año, la presencia del “Cabecita de algodón” fortaleció al movimiento y mantuvo al partido guinda en las preferencias; por otro lado, la oposición, manifestó repudió y señaló la crisis que el mandatario dejó en el país.
No hace falta destacar las reacciones que tuvo esta aparición en sus seguidores, ya serían incontables, lo cierto es que después de concluir su mandato resultan llamativas y deja entrever la influencia de este líder posterior a su sexenio.
El presidencialismo en México, estableció breves periodos de gloria totémica entorno a las figuras que se establecieron en Los Pinos; no obstante, la mayoría de los mandatarios tras dejar el poder, vivieron una vida más discreta, siendo sus apariciones públicas esporádicas y en muchos casos generaron polémicas.
Por ejemplo, Adolfo Ruiz Cortínez tras dejar la silla se refugió en su casa de Veracruz, y de acuerdo a muchas fuentes, se le veía en un café, siendo su aparición un acontecimiento; caso similar, fue el de Adolfo López Mateos, que a pesar de dejar el mando del país, sus apariciones en lugares públicos, generaban aglomeraciones y los propios mexicanos llenaban los lugares solo para saludarlo, prueba de ello es una anécdota en la Ciudad de México en un conocido restaurante.
No fue el mismo caso para Díaz Ordaz, que tras la presidencia el gobierno de José López Portillo le dio una embajada, siendo su nombramiento muy cuestionado y reflejó el despreció que se ganó entre el pueblo de México.
Los demás expresidentes, como lo hemos constatado siguen generando asperezas y molestias entre el electorado, al grado de que en las redes sociales, sus pocas apariciones no sean bien vistas.
En lo que concierne al “Peje”, desde su retiro en Palenque, de acuerdo a fuentes y testigos, las pocas veces que se la ha visto en el parque central de esa ciudad, verlo ha sido un acontecimiento; claro, hay quienes no lo pueden verlo ni en pintura, pero eso queda en segundo plano.
El otro punto a tratar es que analistas y columnistas han señalado que el líder moral y fundador de Morena, a pesar de ya estar lejos del ojo público sigue ejerciendo el poder, al menos desde las sombras, haciendo alusión de que él y Morena ejercen un Maximato, tal y como lo hizo Plutarco Elías Calles entre finales de los años 20 y 30, aunque en esa época fueron imposiciones y decisiones fuera del telón, en el caso de López Obrador, su sombra sigue presente en Palacio Nacional.
Estas suposiciones, aunque son en su mayoría demostrables, se basan en sus recientes apariciones; recordemos que el año pasado con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, que el expresidente anunciará su libro “Grandeza” no fue casualidad, le dio el “espaldarazo” a la actual presidenta; mismo caso cuando se suscitó el asesinato de Carlos Manzo y la oposición quiso usar esa tragedia como una bandera política, pero nuevamente, su aparición calmó las aguas y los intentos de sus detractores por tirar al movimiento, se fueron por la borda.
Si bien Andrés Manuel manifestó que tras irse a La Chingada (su residencia en Palenque) no participaría en la vida pública, sus breves apariciones sin duda enojan a la oposición, levantan al movimiento y cambia el panorama político.




