La canícula y “El Niño” están dejando perdidas al campo chiapaneco
De acuerdo a los últimos reportes del Monitor de Sequia de México del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), Chiapas es la entidad con mayor superficie afectada por la sequía: de hecho, al menos un 75 por ciento del territorio se muestra como “anormalmente seco” y tan sólo un 21.6 por ciento presenta “sequía moderada”.
El presente reporte tiene como corte el 15 de agosto; no obstante, los estragos por parte de “El Niño” y la canícula de este 2026, ya forman una cadena devastadora para el campo chiapaneco, la cual ya está registrando pérdidas económicas y alimentarias considerables.
En este sentido, productores del Soconusco, en especial de municipios como Suchiate, Tapachula, Mazatán, Tuxtla Chico, Metapa y Frontera Hidalgo, ya están pidiendo auxilio y apoyo al gobierno estatal y federal, respectivamente, para poder sobre llevar la perdida de miles de hectáreas de cultivos, siendo el maíz, plátano, azúcar, por mencionar algunas cosechas que no pudieron recuperarse.
Al parecer esta perdida ya viene de tiempo atrás, pero en este 2026, estiman, se gravó considerablemente: casi 10 mil productores están al borde la quiebra, según reportes más recientes y plantean la emisión de una declaratoria de desastre, misma que les permita acceder a programas de apoyo para sobre llevar esta crisis.
Si bien se han presentado precipitaciones y las condiciones climatológicas comienzan a mejorar en la entidad, las estimaciones para el próximo 2027 no son nada alentadores, ya que la reciente crisis de cultivos y miles de pérdidas de sus hectáreas, ponen en entre dicho la disponibilidad, al menos las semillas del maíz.
Precisamente, cuando comenzó la actual administración federal, y estaba en discusión el tema de introducir el maíz transgénico, siendo el argumento de la “oposición” que su introducción permitiría al país una mayor competitividad alimentaria: lo cierto es que, como se planteó en estas líneas editoriales, no resolvería nada, más aún cuando México y en especial Chiapas, cuentan con una gran variedad de especies del maíz, siendo uno de los estados más diversos en ese rubro, y en lo que respecta a la crisis alimentaria, no resolvería el desabasto y pondría en crisis la soberanía alimentaria.
Por supuesto, a estas afectaciones se suma la deforestación y el abuso hacia el suelo, mismo que no ha tenido descanso; además, la ganadería y su uso para pastoreo no ha sido benéfico para el subsuelo, ya que aparte de tener perdidas de hectáreas, este es contaminado e inservible.
Otro punto a considerar en esta crisis, es como se planteó aquí mismo, es la distribución hídrica y la mejora de infraestructura, ya que el campo en Chiapas prescinde completamente de métodos antiguos y no cuenta con tecnologías para poder sobrellevar estos contratiempos que ya están afectando a varios sectores económicos.
Eso sí, las perdidas van a repercutir tarde que temprano en el precio de muchos insumos y podría establecer una inflación que golpearía de manera drástica a los bolsillos de los chiapanecos y mexicanos. Por ejemplo, los últimos reportes del Inegi colocan al jitomate y la cebolla como uno de los ingredientes más caros, que su escases o volatilidad corresponden a como se están dando las producciones en el campo; para el caso de la tortilla y su masa, no tardaran los tortilleros y afines subir los precios para poder “amortiguar” las pérdidas.
Lo más lamentable de esta crisis, sin duda es que Chiapas al ser uno de los estados con mayores recursos hídricos en el país y con mayor vegetación, tenga los mismos o peores números que los estados desérticos del norte.




