Le pica Sabines la cresta a Carlos Morales
Mientras Carlos Morales Vázquez, exalcalde de Tuxtla Gutiérrez, intenta en vano convencer a la ciudadanía de que ha cumplido con la comprobación de sus cuentas públicas, la Auditoría Superior del Estado lo desmiente al informar que continúan las observaciones por presuntos desfalcos en el Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Smapa) correspondientes al ejercicio 2024. A ello se sumó el señalamiento de Juan Sabines Guerrero, quien terminó por rematarlo al afirmar que sus acciones retratan “la pequeñez de un gobernante”.
El exgobernador lanzó el señalamiento de manera directa al reclamarle la embestida que, según dijo, el hoy delegado de la Conafor emprendió contra la memoria de su padre, Juan Sabines Gutiérrez. Recordó que, durante la administración de Morales Vázquez como edil de la capital chiapaneca, se construyeron baños sanitarios sobre el mausoleo de Sabines Gutiérrez y se intentó eliminar el nombre y la placa dedicados al escritor Jaime Sabines.
“La memoria de un pueblo no se borra quitando una placa, cambiando un nombre o construyendo un baño sobre una tumba”, expresó el exmandatario, quien actualmente se encuentra en Chiapas y aprovechó su visita para acudir a la tumba de su familia y corroborar los daños que, aseguró, ya le habían sido reportados en el principal camposanto de Tuxtla Gutiérrez.
Sabines visitó el panteón después de 14 años de haber dejado Chiapas, tras concluir su mandato en 2012, y lamentó la intervención realizada por Morales Vázquez en el área donde descansan los restos del también exgobernador de Chiapas, quien ocupó el cargo del 29 de noviembre de 1979 al 1 de diciembre de 1982.
A Juan Sabines Gutiérrez se le recuerda por haber impulsado la transformación urbana de Tuxtla Gutiérrez con obras como el Teatro de la Ciudad “Emilio Rabasa”, el Museo Regional de Chiapas y el Zoológico Miguel Álvarez del Toro.
Sabines Guerrero sostuvo que la construcción de baños sobre el espacio donde descansan los restos de su padre no fue un hecho aislado. “Fue una decisión que describió con mucha claridad la pequeñez de un gobernante. Pocas decisiones retratan tanto a un gobernante como pelearse con la memoria de un hombre muerto”, afirmó.
Acusó que, durante la administración de Carlos Morales, quien fue presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez en dos periodos, de 2018 a 2024, también se retiró el nombre de Jaime Sabines al Planetario construido durante su gestión como gobernador. “Si alguien quiere ponerle otro nombre a una obra, que construya una nueva. Lo que no se vale es intentar borrar la historia”, sostuvo.
Esta severa crítica de Sabines Guerrero viene a demostrar, como él mismo lo dijo, la pequeñez de un personaje que, a su juicio, ha hecho de la política una práctica degradante, utilizando diversas artimañas para alcanzar el poder.
Esa bajeza, agregó, se refleja en su insistencia por buscar una tercera administración municipal, al costo que sea, sabiéndose protegido por Antonio Santos, el “amigo” de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, sin importarle que, según sus críticos, esté violando la ley al promocionarse bajo el argumento de que pretende coordinar la defensa de la transformación.
Primero debería saldar las cuentas pendientes que mantiene con la Auditoría Superior del Estado y borrar la imagen de autoritario y revanchista que arrastra, como la afrenta que, según Sabines, cometió contra su familia.
Al respecto, Juan Sabines también lamentó que el entonces edil de Tuxtla hubiera intentado cambiar el nombre del mercado público, ubicado en el corazón de la capital chiapaneca y cuya denominación fue aprobada por el Ayuntamiento y respaldada por los propios locatarios.
“Nosotros hicimos tres mercados en año y medio de gobierno municipal. Si querían otro nombre, en seis años hubieran construido, aunque fuera, un mercado nuevo y le hubieran puesto el nombre que quisieran, en lugar de intentar borrar una obra que ya formaba parte de la historia de la ciudad”, expresó.
Seguramente este pleito político escalará conforme se acerque el inicio del proceso electoral rumbo a 2027. Ya circulan rumores de que al hoy funcionario federal de la Comisión Nacional Forestal podrían sacarle sus “trapitos al sol” sobre presuntas irregularidades detectadas con la llegada de la nueva administración municipal que encabeza Ángel Torres Culebro.
Por lo pronto, al “gallo” le picaron la cresta, pero no ha querido salir a fijar una posición frente a las críticas recibidas. Sabe que cualquier respuesta podría traerle consecuencias políticas y afectar sus aspiraciones, por lo que, al parecer, ha optado por el silencio antes que exponerse a un mayor desgaste público. ¡No pues no que muy gallito!




