Pasamos el medio siglo; Diario de Chiapas, empoderado con la información
Hace apenas un año celebrábamos el primer medio siglo de vida de Diario de Chiapas. Hoy, casi sin sentir el paso del tiempo, llegamos al aniversario número 51. Es un año más en la historia de un periódico que ha sabido resistir los cambios políticos, económicos, tecnológicos y sociales que han transformado al periodismo mexicano.
Llegar hasta aquí no ha sido producto de la casualidad. Detrás de estas cinco décadas existe una historia construida con perseverancia, sacrificio y un profundo compromiso con la libertad de informar. Han sido años de retos, de crisis económicas, de presiones políticas, de transformaciones tecnológicas y, en más de una ocasión, de momentos en los que ejercer el periodismo significó asumir riesgos personales. Incluso hubo quienes enfrentaron la cárcel por defender el derecho de la sociedad a estar informada. Ese espíritu nunca desapareció. Al contrario, se convirtió en el sello que distingue a este medio de comunicación.
La irreverencia periodística, entendida como la capacidad de cuestionar al poder, investigar los hechos y dar voz a la ciudadanía, ha sido uno de los principios que han guiado a Diario de Chiapas desde su nacimiento. Esa convicción permitió que un periódico local se convirtiera con el paso del tiempo en uno de los referentes informativos más importantes del sur-sureste del país.
Todo comenzó cuando don Enrique Toledo Esponda, visionario y fundador de esta casa editorial, acompañado de su hijo Jorge Toledo Coutiño, decidió convertir un sueño en realidad: crear un medio de comunicación comprometido con Chiapas. Lo que inició como un proyecto familiar terminó por consolidarse como un corporativo periodístico que hoy integra prensa escrita, radio, plataformas digitales y redes sociales bajo el nombre de Diario Media Group.
Los primeros años fueron completamente distintos a la realidad que hoy conocemos. En aquella época, los periódicos se elaboraban mediante sistemas de impresión que hoy parecen piezas de museo. La llamada prensa caliente era el corazón de una industria donde cada página se construía prácticamente de manera artesanal. Aquellos ejemplares de ocho páginas, en formato sábana, representaban horas de trabajo y un enorme esfuerzo humano.
El periodismo ha cambiado profundamente desde entonces. Las rotativas dieron paso a las computadoras; las máquinas de escribir fueron sustituidas por plataformas digitales; las fotografías dejaron de revelarse en cuartos oscuros y ahora recorren el mundo en cuestión de segundos. La velocidad de la información modificó para siempre la forma de comunicar. Sin embargo, algo permanece intacto: el compromiso de informar con responsabilidad.
La llegada de internet y, posteriormente, de las redes sociales obligó a todos los medios tradicionales a reinventarse. Muchos desaparecieron en el intento. Otros redujeron su presencia hasta convertirse únicamente en un recuerdo. Diario de Chiapas, en cambio, entendió que la evolución no significaba abandonar sus principios, sino fortalecerlos.
Gran parte de esa permanencia ha sido posible gracias al trabajo que realizan Gerardo y Rogelio Toledo, quienes han sabido conducir al corporativo hacia una nueva etapa, apostando por la innovación tecnológica sin perder la esencia que dio origen a este proyecto editorial.
Pero ningún periódico llega a cumplir 51 años únicamente por el esfuerzo de una familia o de una dirección empresarial. Un medio de comunicación se sostiene gracias al trabajo silencioso y permanente de muchas personas.
En estas páginas han dejado su talento periodistas, columnistas, fotógrafos, diseñadores, caricaturistas, correctores de estilo, personal administrativo, trabajadores del taller, repartidores, choferes, personal de limpieza y colaboradores que hicieron de este periódico una parte importante de su vida. Algunos ya no están con nosotros; otros emprendieron nuevos caminos. Todos forman parte de esta historia.
Nuestro reconocimiento también es para los reporteros y corresponsales que, todos los días, recorren calles, comunidades y municipios para contar lo que sucede en Chiapas. Gracias a ellos, este periódico alimenta no solamente su edición impresa, sino también sus plataformas digitales, sus espacios radiofónicos y cada uno de los canales de información que hoy integran Diario Media Group.
Cumplir 51 años significa haber superado el medio siglo de existencia. Pero también representa asumir nuevos retos. El periodismo seguirá transformándose y nosotros seguiremos evolucionando con él. La tecnología cambiará, surgirán nuevas plataformas y aparecerán distintas formas de consumir información. Lo verdaderamente importante será conservar aquello que nunca debe modificarse: la credibilidad, la ética y el compromiso con la verdad.
En suma, Diario de Chiapas pertenece a los chiapanecos. Es parte de la memoria colectiva de un estado que ha encontrado en estas páginas el registro cotidiano de su historia.




