Carlos Morales, un ambicioso caníbal de la política; ¿qué harán el INE y el IEPC?
Salió el peine y el fanfarroneo que caracteriza a Carlos Morales Vázquez se hizo presente con la aparición pública del movimiento político “Recuperemos Tuxtla A.C.”, bajo el falso concepto de que en la capital es necesario reconstruir los servicios de agua y limpia pública. Nada más falso, porque en los seis años que gobernó la ciudad, las fugas, los colapsos de alcantarillas, el problema de la recolección con Veolia y las inundaciones ante la falta de un sistema de drenaje, fueron el pan diario que lo caracterizó.
Hoy el canibalismo se hace presente y, lo que es peor, no se esconde, porque mientras el exalcalde tiene tiempo para organizar su supuesto regreso a la presidencia municipal, la Conafor, donde es delegado, brilla por su ausencia en cuanto a resultados. Total, es el fuero como principio básico para seguir cometiendo fechorías a costa de los ciudadanos.
¿Quién dijo que los tiempos habían cambiado? La ambición de poder de Carlos Morales Vázquez no tiene límites y, a 14 meses de la elección intermedia, el Instituto Nacional Electoral y el IEPC tienen trabajo que hacer para sancionar esta burla a los tuxtlecos.
Hoy más que nunca, aplicar la normatividad electoral por la violación a los tiempos de campaña debe ser la regla para los órganos electorales. Un evento como la presentación de la agrupación “Recuperemos Tuxtla” requiere recursos económicos para movilizar a la gente. ¿De dónde salió ese dinero? Es la pregunta que el INE y el IEPC deben resolver.
Los bots que trabajan en las redes pecan al señalar que con Carlos Morales nunca faltó agua. Seguramente se encontraban fuera de la ciudad para no darse cuenta. La lambisconería no tiene precio para aquellos ilusos que se arrastran por migajas, como el usuario Marcos José Curiel, quien publicó una postura digna para las “mangas del chaleco”: “Vamos a recuperar Tuxtla con Porfirio Morales”.
“Parquímetros, ambulantaje y problemas que heredó; que deje de chochear el tío o que regrese la paga que se llevó”, son algunos de los temas que fueron recordados en redes sociales por los usuarios que cuestionaron el regreso de Morales Vázquez.
Le piden que tenga un poco de vergüenza, pues si no recuerda, dejó “jodido y endeudado al municipio y todavía quieren seguir fregando más al pueblo”.
Los insultos hacia el exalcalde no tuvieron límite, pero por respeto no los repetiremos, aunque hicieron eco en que “está tan bueno el negocio que quieren estar repitiendo a cada rato y cometer atropellos como los que sufrió el personal del Ayuntamiento y del DIF”.
El surgimiento del grupo sirvió para que cientos de personas cuestionaran por qué, durante su mandato, Carlos Morales corrió a líderes sindicales, trabajadores de base y de confianza, además de violar la ley al involucrarse en la vida de los sindicatos.
Además, recibió la queja de que, como alcalde, “no atendió a los sindicalizados, nunca dio una plaza de base para los trabajadores, nunca apoyó con recategorizaciones. Jamás apoyó con uniformes ni dio calzado para trabajar. No lo queremos, nos defraudó”, señalan usuarios en redes sociales.
La reacción ha sido unánime: lo llaman “ratero” y exhortan a no ser ciegos, sordos y mudos ante las falsas promesas de Morales Vázquez, quien, para muchos, debe ser cesado como delegado de la Conafor. Señalan que, aunque haya realizado su evento en fin de semana, sigue siendo un servidor público; no está en campaña política y no debe utilizar a paleros para que lo suplan ni se presten a lanzarlo como la última maravilla del mundo.
El acto ruin del exedil solo demuestra que es un caníbal de la política, un cómico, un engañabobos. Mejor debería pensar en su jubilación y dedicarse a cuidar a sus nietos. La política se lo agradecerá.




