Desperdicio de comida, un hábito

Tomate, naranja, pepino, papaya, mango e inclusive carnes rojas como la de cerdo, entre lo que se tira

Ainer González / Diario de Chiapas

Tomate, naranja, pepino, papaya, mango e inclusive carnes rojas como la de cerdo figuran entre los alimentos que con mayor frecuencia terminan en la basura en los hogares chiapanecos, pese a que gran parte aún puede aprovecharse para el consumo, así lo informó el Banco de Alimentos de México (BAMX), al advertir que la entidad ocupa el tercer lugar nacional en desperdicio de alimentos, una problemática que contrasta con los altos índices de pobreza que enfrenta el estado.

Persis Enríquez Matus, gerente de Procuración de Fondos del Banco de Alimentos de México (BAMX) de Tuxtla Gutiérrez, señaló que, en promedio, cada persona chiapaneca desperdicia alrededor de ocho kilogramos de alimentos, principalmente frutas y verduras.

“Una persona chiapaneca desperdicia aproximadamente unos ocho kilogramos diarios y, si lo multiplicas, es bastante desperdicio de alimento. Somos el tercer estado que más desperdicia en el país. Imagínense, somos de los que tenemos extrema pobreza, también somos los que más desperdiciamos. Lamentablemente, tenemos el tercer lugar en desperdicio de alimentos en México”, comentó.

La representante del BAMX explicó que los productos perecederos encabezan la lista de alimentos que más se desechan, debido a que muchas personas consideran que ya no son aptos para el consumo por presentar pequeños golpes o imperfecciones, aun cuando todavía pueden aprovecharse.

Además del impacto social, Enríquez Matus advirtió que el desperdicio de alimentos también representa un problema ambiental, ya que estudios nacionales e internacionales han comprobado que la descomposición de estos productos genera metano, uno de los gases que más contribuyen al calentamiento global.

“Esto es muy importante. Nosotros ya tenemos estudios realizados a nivel nacional y con instituciones internacionales de que el desperdicio de alimentos genera metano. Entonces, el metano contamina el planeta y estamos evitando, además de ayudar a las personas de escasos recursos con el hambre, que se genere contaminación en el mundo. Incluso, el dióxido de carbono se va disminuyendo”, indicó.

En este sentido, destacó que el rescate de alimentos permite reducir las emisiones contaminantes y, al mismo tiempo, apoyar a familias en situación de vulnerabilidad mediante la entrega de productos que conservan su valor nutricional.

De acuerdo con un estudio del Grupo Técnico de Pérdidas y Merma de Alimentos de la Cruzada Nacional contra el Hambre, en México los productos con mayores niveles de desperdicio son los granos, al perderse el 24 por ciento del frijol y el 46 por ciento del arroz. A ello se suma el 37 por ciento de la leche, el 39 por ciento de la carne de pollo, el 40 por ciento de la carne de cerdo, el 34.8 por ciento de la carne de res, el 54 por ciento de los pescados y mariscos, así como una tercera parte de la producción nacional de camarón.

En frutas y verduras, el desperdicio alcanza el 57.7 por ciento de la guayaba, el 54.5 por ciento del mango, el 54 por ciento del aguacate, el 49 por ciento de la manzana, el 41 por ciento del melón, el 32 por ciento de la cebolla y el 28.8 por ciento del jitomate. En contraste, la tortilla es el alimento que registra la menor pérdida, con apenas el 9.4 por ciento.

Finalmente, la gerente de Procuración de Fondos del BAMX hizo un llamado a la ciudadanía y al sector empresarial para fortalecer las donaciones económicas y en especie, al señalar que la operación del Banco de Alimentos depende de estos apoyos para mantener las labores de rescate y distribución de alimentos en beneficio de la población.

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