Marco Alvarado / Diario de Chiapas
El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) dio a conocer el descubrimiento de una nueva especie de polilla que podría poner en riesgo las plantaciones de rambután en la región del Soconusco.
El hallazgo es el resultado de una colaboración científica internacional entre la doctora Alma Solís, investigadora del Laboratorio de Entomología Sistemática del Servicio de Investigación Agrícola, del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA); Jorge Villalobos Cruzel, estudiante de doctorado en Ecosur-Unidad Tapachula, y Eduardo Chame Vázquez, académico responsable de la Colección Entomológica de la misma institución.
La nueva especie ha sido bautizada científicamente como Uliosoma corticicola Solis, Villalobos & Chamé-Vázquez.
Los investigadores detallaron que el nombre hace referencia directa al hábitat donde fue localizada: la corteza del árbol de rambután.
Este descubrimiento marca un hito científico, ya que representa la primera asociación vegetal que se conoce para este género de polillas en el mundo.
Hasta el momento, la presencia de este insecto se ha reportado únicamente en la región del Soconusco, específicamente en los municipios de Tapachula, Cacahoatán, Tuxtla Chico y Metapa, zonas ubicadas en la franja fronteriza con Guatemala.
De acuerdo con los expertos, la larva de esta polilla actúa como un “minador” que daña directamente la corteza del árbol.
Aunque el impacto inicial no afecta el rendimiento inmediato ni la calidad de la fruta a corto plazo, los científicos advirtieron que las infestaciones recurrentes y a largo plazo podrían ser graves, debido a que tienen el potencial de matar de forma progresiva las ramas productivas de las plantaciones.
A pesar de la amenaza que representa para el sector agrícola local, el equipo de investigación destacó que este hallazgo es una contribución muy valiosa para el conocimiento de la biodiversidad de insectos asociados a los cultivos tropicales.
Asimismo, subrayaron la urgencia de desarrollar más estudios que permitan documentar y proteger la riqueza biológica de la región sur de México




