El consumo temprano incrementa el riesgo de desarrollar dependencia en la vida adulta; además, normaliza el consumo en entornos sociales y familiares.
Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
El consumo de bebidas alcohólicas desde edades tempranas es un problema persistente en Chiapas, donde adolescentes inician su ingesta, principalmente durante la etapa de preparatoria, en un contexto que ya refleja impactos en la salud pública del estado.
Según datos de la Encuesta Nacional de Consumo de Drogas en Estudiantes, ya advertían esta tendencia, al señalar que el 10.9 por ciento de alumnos de primaria había probado alcohol alguna vez, lo que evidencia que el primer contacto ocurre desde la niñez. Ahora, el panorama no ha mejorado. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en su reporte del tercer trimestre de 2023, Chiapas presenta un repunte en los casos de consumo de alcohol, lo que confirma la continuidad del problema.
El impacto de esta situación es significativo. Autoridades de salud advierten que el consumo excesivo de alcohol puede derivar en enfermedades y en casos graves, en la muerte. A nivel nacional, la Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos A.C. estima que alrededor de 20 millones de personas presentan consumo problemático, que incluye abuso, dependencia y alto riesgo.
“Se registran aproximadamente 115 muertes diarias asociadas al consumo excesivo, lo que representa un importante desafío de salud pública”, informó la organización, al subrayar la gravedad del fenómeno.
En Chiapas, el inicio temprano incrementa el riesgo de desarrollar dependencia en la vida adulta, además de normalizar el consumo en entornos sociales y familiares. Factores como la falta de prevención, el acceso a bebidas alcohólicas y la presión social influyen en que jóvenes adopten este hábito sin dimensionar sus consecuencias.
Especialistas coinciden en que atender esta problemática desde la adolescencia es clave, ya que en esta etapa se definen conductas que pueden mantenerse a lo largo de la vida. La falta de intervención oportuna no solo afecta la salud individual, sino también el entorno social.
Organizaciones civiles reiteran la importancia de fortalecer estrategias de prevención y concientización, especialmente en jóvenes, para evitar que el consumo de alcohol continúe avanzando como un problema de salud pública en Chiapas.




