Dos traslados de convictos en menos de 48 horas desde el noroccidente del país al Aeropuerto de Tapachula, evidencian que el Cefereso 15 en Villa Comaltitlán es utilizado para aislar a delincuentes de alto rango, según fuentes de seguridad federal.
José Cancino / Diario del Soconusco
En menos de 48 horas, el gobierno federal, a través de la Secretaría de Seguridad Pública, envió a 95 reos considerados de alta peligrosidad desde el norte del país al Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso )15 en Villa Comaltitlán.
El primer vuelo, que aterrizó el jueves pasado en el Aeropuerto Internacional de Tapachula, trasladó a 88 reclusos bajo un fuerte dispositivo de seguridad coordinado por la Guardia Nacional, Secretaría de la Defensa Nacional y Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
Horas, después, el viernes, un nuevo grupo de siete internos llegó desde Puente Grande, Jalisco.
Los siete internos que llegaron a Tapachula en una aeronave de la Guardia Nacional alrededor de las 21:30 horas del viernes último, fueron identificados como integrantes de facciones del Cártel de Sinaloa y del Cártel Jalisco Nueva Generación.
De allí fueron transportados vía terrestre al Cefereso 15 con un convoy de más de 20 unidades y vigilancia aérea.
Chiapas, parada final de reos
peligrosos
Desde su creación en octubre de 2015, el Cefereso 15 recibió más de 400 traslados provenientes de penales de Tamaulipas, Jalisco y Estado de México, tras disturbios y riñas.
En agosto de 2019, fueron enviados 45 internos desde el Penal de Topo Chico, Nuevo León, previo a su cierre.
Durante la pandemia el gobierno mexicano frenó los traslados masivos, aunque se registraron movimientos menores de entre 10 y 20 reos por trimestre desde penales de Sonora, Michoacán y Guerrero.
En 2022 se documentó el ingreso de 112 reos en mayo, provenientes de penales de Baja California y Chihuahua, tras operativos para despresurizar centros estatales.
En noviembre de 2023, llegaron 73 internos desde el Cefereso 1 “Altiplano” y 2 “Occidente” como parte de una rotación de población penitenciaria de máxima seguridad.
En 2024, al menos 180 traslados fueron trasladados en todo el año, destacando 60 reos en febrero desde Zacatecas tras los hechos violentos en el Cereso de Cieneguillas.
En todo 2025 se contabilizaron cerca de 210 traslados, con un movimiento relevante en julio de 50 internos desde penales de Quintana Roo y Veracruz.
Con los 95 reos recibidos entre jueves y viernes, el acumulado en el año supera los 240 traslados, que en total sumarían más de 1,200 internos procedentes de al menos 18 estados en la actualidad.
El 15 sirve para
“despresurizar”
Autoridades federales han señalado que el Cefereso 15 es utilizado para “despresurizar” penales estatales con sobrepoblación y para separar a líderes criminales de sus zonas de operación. El penal cuenta con módulos de máxima seguridad, inhibición de señal telefónica y protocolos de aislamiento.
La llegada constante de reos de alto perfil ha generado posturas encontradas en la región: mientras el Gobierno Federal sostiene que se refuerza la seguridad penitenciaria nacional, organizaciones civiles y pobladores de Villa Comaltitlán y Huixtla han manifestado preocupación por el impacto en la seguridad pública local.
Hasta el momento, la SSPC no ha emitido un informe detallado sobre el perfil completo de los 95 internos trasladados esta semana ni sobre los criterios de clasificación utilizados.
El Cefereso 15 tiene capacidad para albergar a más de 2,500 reos en celdas totalmente imposible de infringir para escapes, debido a la orografía del sitio que no permite señales de comunicación.




