Edgar Castillo / Corresponsal
Tonalá, Chiapas.— Migrantes integrantes de las caravanas «Fe y Esperanza» y «Sin Fronteras» ahora están solicitando al Gobierno Federal asilo para quedarse legalmente en México y luchar por sus sueños.
Según declaraciones de los propios migrantes, su intención es quedarse en territorio mexicano a trabajar de forma temporal, mientras disminuyen las redadas del Instituto de Migración en Estados Unidos para posteriormente continuar su camino.
Se estima que son más de 600 personas de diferentes nacionalidades, que se encontraban varados en la frontera sur de Tapachula, las que están pidiendo asilo al gobierno mexicano para trabajar legalmente, ante la falta de empleo y oportunidades de vida en su lugar de origen.
Decidieron organizarse en caravana para llegar a la Ciudad de México y solicitar asilo, recorriendo la costa a pie por la carretera federal número 200.
Su intención es permanecer en la República Mexicana, llegar al centro del país o a los estados del norte, donde presumen hay más trabajo y formas de sobrevivir.
Durante su recorrido son custodiados por personal del Instituto Nacional de Migración (INM), Grupo Beta, Guardia Nacional (GN), así como por fuerzas estatales y municipales, quienes les han brindado asistencia médica.




