Cientos de familias no pueden acceder a sus viviendas por los escombros y maquinaria que las pone en riesgo; pobladores piden investigar la ejecución de obras y si existe desvío de recursos
M de R
Régulo Palomeque ha hecho de Huixtla un caos total, con la destrucción de varias vialidades para su rehabilitación, pero sin un plan que evite embotellamientos y que cientos de familias vivan ahora entre lodo, escombros y sin poder acceder a sus viviendas de forma íntegra.
La problemática ha sido denunciada por los propios habitantes de esta localidad, que acusaron a las autoridades municipales del desorden que se vive actualmente, ya que sin previo aviso empleados y maquinaria llegaron a romper las calles y avenidas, algunas de suma importancia para la circulación vial a diario.
Además, señalaron que en estas obras sospechan que el alcalde haya involucrado a allegados en las licitaciones para dichas obras, por lo que llamaron a la Auditoría del Estado para que investigue a dónde se están canalizando los recursos públicos.
Se estima que 40 por ciento de las calles en Huixtla han sido desbaratadas para improvisar obras que podrían representar un riesgo, al ser construidas con materiales de mala calidad y en tiempo récord.
Según especialistas en la construcción de vialidades, los ayuntamientos presentan un plan de trabajo y después se solicitan los recursos y permisos ante la autoridades estatales para la ejecución de dichas obras, pero no se permite el desarrollo de varias obras del mismo perfil en tiempos iguales, por lo que se debe ahondar en posibles actos de corrupción por parte del alcalde Régulo Palomeque.




