• Más de 500 personas dejaron Tapachula rumbo a la Ciudad de México; aseguran que la falta de empleo y la ausencia de respuesta del INM y de la COMAR los obligaron a partir.
Jorge Pérez Pólito
Tal como lo habían anunciado, la tarde de este jueves la Caravana Migrante “Sueños sin Fronteras” salió de Tapachula con más de 500 integrantes de diversas nacionalidades, que tienen como principal objetivo llegar a la Ciudad de México.
Con el acompañamiento de funcionarios del Ayuntamiento de Tapachula y abanderados por la Guardia Estatal Vial Preventiva de la Secretaría de Seguridad del Pueblo, migrantes hondureños, salvadoreños, guatemaltecos, nicaragüenses, venezolanos, cubanos y haitianos salieron del Parque Bicentenario y tomaron la Calle Central Poniente para enfilarse rumbo a la Carretera Costera.
Las personas en contexto de movilidad, en su mayoría adultas, menores, pocos adultos mayores y algunas embarazadas, expresaron su agradecimiento a México y a los habitantes de esta región, sin embargo, dijeron que decidieron salir en caravana cansados de la falta de respuesta del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).
Varios de ellos manifestaron que quisieron hacer las cosas de manera legal, pero lamentablemente el sistema, así como el personal de las dependencias migratorias mexicanas, tiene muchos vicios y corrupción.
El nicaragüense Juan Carlos Ponce relató que decidió salir de Tapachula en caravana por la falta de trabajo y la vida cara en esta ciudad. “Sin papeles cuesta conseguir un trabajo, además de que pagan poco y se gasta más en pasajes, comida y renta. Es muy difícil para quienes no tenemos familia y en muchas ocasiones tuvimos que dormir en albergues o en la calle. Es muy triste”, manifestó.
Señaló que fue deportado de los Estados Unidos hace dos años, por ello su prioridad no es regresar a ese país mientras esté el presidente Donald Trump. Lo que busca ahora es llegar a la Ciudad de México, encontrar un buen trabajo con la bendición de Dios y tener una estabilidad económica en nuestro país.
La Caravana Migrante “Sueños sin Frontera” es también escoltada por una ambulancia, personal de Derechos Humanos, Guardia Nacional, el Grupo Beta del INM, con sobrevuelos de un helicóptero de la Secretaría de Seguridad del Pueblo, entre otras corporaciones e instituciones.




