Cafetómano

Bernardo Figueroa                                                                    cafetomano@hotmail.com

Del divorcio institucional a la justicia humanista

El episodio de Platicando con El Jaguar en el que el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar conversó con el magistrado presidente del Poder Judicial del Estado, Juan Carlos Moreno Guillén, brinda la oportunidad de ponderar con objetividad el trabajo realizado, los resultados alcanzados y las acciones concretas que han ido transformando a una institución que durante demasiado tiempo permaneció encapsulada en su propia solemnidad. La relevancia de este ejercicio radica en que permite contrastar el discurso con la gestión, las promesas con los hechos verificables que ya comienzan a modificar la relación entre la ciudadanía chiapaneca y el sistema de impartición de justicia.

La conversación presentó a un presidente del Poder Judicial que habla con naturalidad sobre su trayectoria personal y reconoce haber sufrido bullying durante su infancia, comparte su gusto por la lectura, la música y la convivencia familiar, pero sin perder nunca el hilo conductor de su responsabilidad institucional. Ese equilibrio entre cercanía y seriedad, entre la anécdota personal y la visión transformadora del sistema de justicia, fortalece la imagen de un funcionario preparado, con experiencia en distintos ámbitos del servicio público y consciente del papel histórico que hoy desempeña. Otro de los momentos más sólidos de la conversación aparece cuando el magistrado reflexiona sobre la influencia filosófica que reconoce haber adquirido durante los últimos años. Al hablar del estoicismo, comparte la máxima de Marco Aurelio que, según confiesa, procura repetir todos los días: si no es correcto, no lo hagas; si no es verdad, no lo digas. Más allá de la cita clásica, el mensaje envía una señal de prudencia y responsabilidad especialmente poderosa para quienes ejercen funciones públicas donde diariamente se decide sobre el patrimonio, la libertad y los derechos fundamentales de las personas.

LA RUTA DE JUAN CARLOS MORENO GUILLÉN AL FRENTE DEL PODER JUDICIAL.

El punto de partida de la administración de Moreno Guillén fue un diagnóstico formulado sin concesiones. Durante la entrevista reconoció que el Poder Judicial estuvo divorciado de la sociedad durante muchos años, una afirmación que en boca de quien preside el máximo órgano jurisdiccional del Estado adquiere el peso de una autocrítica institucional inusual en el servicio público. El programa Acercando la Justicia al Pueblo, se ha convertido en el eje rector de su gestión y ha implicado una presencia territorial inédita del magistrado presidente en los distintos distritos judiciales de la entidad. Los recorridos institucionales que ha realizado personalmente le han permitido supervisar las condiciones físicas de los edificios, evaluar la calidad de la atención que se brinda en las sedes judiciales y escuchar de primera mano las inquietudes de litigantes, personas usuarias y personal administrativo. Esta estrategia de proximidad representa un cambio sustancial en la forma de ejercer la presidencia del Tribunal Superior de Justicia.

Los resultados de esta política de acercamiento comienzan a materializarse en aspectos muy concretos de la operación judicial. La optimización operativa de las sedes judiciales ha sido una prioridad manifiesta, bajo la premisa de que un ambiente laboral digno propicia un trato más respetuoso y eficiente hacia las y los justiciables. Se han realizado trabajos de saneamiento y mejora de la funcionalidad en diversos edificios, atendiendo una deuda histórica que el Poder Judicial mantenía con su propio personal y con la ciudadanía que acude diariamente a realizar trámites. Paralelamente, el magistrado presidente estableció canales de comunicación directa con la población, incluyendo el uso de redes sociales para atender denuncias y sugerencias sobre el funcionamiento de los juzgados, una medida que rompe con la opacidad tradicional del sistema y que permite a la presidencia detectar irregularidades sin depender exclusivamente de los reportes que ascienden por la cadena burocrática.

LAS ACCIONES QUE ESTÁN ACERCANDO LA JUSTICIA AL PUEBLO.

En el ámbito de las reformas estructurales, la gestión de Moreno Guillén ha priorizado la implementación de los Juzgados de Oralidad como parte fundamental de la Reforma Constitucional en Materia Civil y Familiar, un proceso que demanda inversión en capacitación del personal y adopción de nuevas tecnologías de la información. La transición hacia la oralidad modifica de raíz la experiencia ciudadana frente a la justicia. Este avance técnico se complementa con la promoción activa de los Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias, una vía que descongestiona los tribunales y que resuelve conflictos de manera pacífica y expedita, en sintonía con el concepto indígena Lekil Chapanel que el magistrado evocó durante la conversación con el gobernador, explicándolo como la búsqueda de acuerdos donde todas las partes sean escuchadas y tomadas en cuenta.

La profesionalización de los servidores públicos judiciales constituye otra de las acciones medibles de esta administración. Se ha trabajado en fortalecer las capacidades del personal mediante programas de formación orientados a elevar los estándares de impartición de justicia, una tarea indispensable para que las reformas legales se traduzcan en mejoras reales y no queden atrapadas en la simulación burocrática. El enfoque de justicia humanista que el magistrado presidente ha impulsado se materializa en la premisa de recomponer la confianza de la ciudadanía en las instituciones chiapanecas, privilegiando valores como la empatía, la equidad y el compromiso inquebrantable con la legalidad. Se trata de un proceso paulatino que avanza en la dirección correcta, alejándose de prácticas administrativas que históricamente afectaron la credibilidad del Poder Judicial y que hoy encuentran un contrapeso en la voluntad de transparencia y cercanía que la presidencia ha demostrado tanto en sus acciones como en su disposición al diálogo público. La entrevista con el gobernador Eduardo Ramírez confirmó que Juan Carlos Moreno Guillén posee claridad sobre el rumbo del máximo órgano jurisdiccional de Chiapas.

Desde el Café: La gira del gobernador Eduardo Ramírez por Aldama envía un mensaje político que rebasa la simple inauguración de obras públicas. En una de las regiones con mayores rezagos históricos de Chiapas, se sustituyó el discurso de la deuda histórica por acciones concretas en territorio con una inversión superior a los 50 millones de pesos; el paquete de obras y apoyos incluye sistemas de agua potable, infraestructura educativa, caminos, espacios deportivos, programas para mujeres, apoyos al campo y a estudiantes… El Fiscal General del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, junto a la secretaria general de Gobierno y Mediación, Dulce Rodríguez Ovando, instalaron el Comité Ciudadano de Prevención de la Violencia en la colonia Rivera Cerro Hueco; ahí agradecieron a las mujeres y hombres por sumarse a este trabajo conjunto y lograr que Tuxtla sea la capital más segura del país… La política de coordinación institucional impulsada por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar continúa fortaleciendo la agenda de transparencia y buen gobierno en Chiapas. Como parte de esta estrategia, la secretaria Anticorrupción y Buen Gobierno, Ana Laura Romero Basurto, sostuvo una reunión de trabajo con el secretario de Salud, Luis Ignacio Avendaño Bermúdez, para revisar acciones orientadas a consolidar una administración pública más eficiente, transparente y con estricto apego a la legalidad.

Para terminar: “No desgasta el poder; lo que desgasta es no tenerlo”. Lo dijo Konrad Adenaue.

Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.

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