Bernardo Figuero
El rompecabezas de Morena en Chiapas
La política chiapaneca ha sido durante décadas un territorio gobernado por el influyentísimo. Las amistades han pesado tanto o más que los proyectos, y el amarre de candidaturas se ha cocinado en charolas de lealtades personales. Morena no ha sido la excepción, a pesar de su discurso de transformación. Ahora, con un movimiento de piezas en la capital del país, el tablero se reconfigura de una manera que promete sacudir los cimientos del partido en el estado.
Ariadna Montiel dejó la Secretaría del Bienestar para asumir la dirigencia nacional de Morena. Esta transición no es un simple cambio de oficina. Montiel ha tejido una red de trabajo cómodo con varios chiapanecos de su confianza. José Antonio Aguilar Castillejos, director general de Desarrollo Regional de la Secretaría del Bienestar, ha sido uno de sus operadores más cercanos. Manuelita Obrador, delegada de Programas para el Bienestar en Chiapas, mantiene con ella una comunicación fluida. Carlos Alberto Ulloa, al frente de Birmex, y Zoé Robledo Aburto, director general del IMSS, completan un círculo de amistades que ahora se asoman al reparto de poder en la entidad.
La llegada de Antonio Santos como delegado nacional de Morena en Chiapas tampoco simplificará las cosas. Su nombramiento no es un cheque en blanco; Santos tendrá que navegar en aguas donde todos conocen a todos, donde los teléfonos suenan con mensajes de recomendación y donde las viejas lealtades chocarán con las nuevas lealtades. La exsecretaria del Bienestar no llega con las manos vacías. Ella posee líneas de información de primera mano sobre los intereses, los grupos y las ambiciones que pululan en el territorio chiapaneco. Esa memoria política será un activo valioso en la negociación interna.
LABIOS COMPARTIDOS, PARTIDO DIVIDIDO.
Muchos cucharones se querrán meter al mole. Varios personajes se llevan bien con Montiel, algunos con mayor cercanía que otros. Y esos mismos también se llevan bien con la presidenta Claudia Sheinbaum, también con distintos grados de confianza. Esta red de afectos cruzados convertirá la disputa por las candidaturas del 2027 en un laberinto emocional. No será un asunto de trámite repartir los espacios. Cada posición que se juegue en el proceso electoral desatará llamadas, encuentros discretos y recordatorios de favores pasados.
Morena en Chiapas se perfila para vivir una lucha política de amores, de corazón dividido y compartido. Los afectos se cruzarán en la mesa de negociación. Un aspirante a alcalde podrá ser amigo del amigo de Montiel y también tener un parentesco político con alguien del círculo de Robledo. Un aspirante a diputado local podrá deber su primera oportunidad a José Antonio Aguilar y ahora coquetear con la estructura de Santos. La repartición de candidaturas no seguirá una lógica técnica ni una encuesta fría. Será un ejercicio de equilibrio emocional donde cada decisión dejará heridos.
Todos querrán su cuota de poder y tendrán a alguien a quien recomendar. La novedad es que ahora el árbitro tiene nombre y apellido, y ese nombre también está vinculado afectivamente con la clase política morenista y tiene con queso las enchiladas. Montiel sabe quién puede movilizar votos y quiénes son baba de perico. Esa información la recolectó desde la Secretaría del Bienestar, donde los programas sociales llegan a cada rincón y donde los delegados se convierten en caciques modernos.
¿TODOS TIENEN CANICAS CON QUÉ JUGAR?
Esperemos que los próximos influyentes de Morena logren armonizar sus intereses sin romper del todo el partido. La pregunta que flota es quién tendrá la inteligencia para respetar los pactos y consensuar con el equilibrio necesario. La historia reciente de Morena en Durango y Veracruz está llena de fracturas internas que se pagaron en las urnas. Así como en esos estados, los votantes chiapanecos han aprendido a castigar los dedazos cuando estos ignoran las bases reales de poder local.
Veremos entonces quiénes serán los inteligentes. No bastará con tener el teléfono de Montiel o estar subiendo constantemente fotos con la presidenta Sheinbaum. Hará falta leer correctamente el tablero, entender que los afectos se dividen y que ninguna amistad es incondicional en la política. También hará falta memoria para recordar que en Chiapas las traiciones se pagan caro y que el influyentísimo, cuando se vuelve descarado, termina por generar anticuerpos.
La reconfiguración de Morena en Chiapas con Montiel al frente del partido a nivel nacional y Santos como delegado en el estado no garantiza nada para nadie. Ariadna Montiel sabe que su éxito en la dirigencia nacional dependerá de la suma de votos. Y los actores locales saben que su futuro político está atado a la habilidad con la que gestionen los mejores cuadros. El mole ya se está cociendo. Los cucharones están listos. Solo falta ver quién sirve primero y quién se queda con el fondo de la olla.
Un ejemplo que vale la pena mirar con atención es el camino construido por el gobernador Eduardo Ramírez. Él supo edificar desde abajo, tejiendo confianza en cada rincón de los municipios y consolidando una estructura sólida que le permitió superar las obsoletas reglas del influyentismo. Su historia de éxito demuestra que todo aspirante debe tener canicas para jugar, no únicamente un padrino que los recomiende. La base territorial, el trabajo de hormiga y la capacidad de movilizar votos valen más que cualquier llamada de último minuto. Si Montiel logra entender la ecuación de la nueva ERA en Chiapas, Morena podría evitar una guerra intestina. Si en cambio se imponen los afectos personales y las recomendaciones de escritorio, el partido repetirá los errores de otros partidos.
Desde el Café: El gobernador Eduardo Ramírez sostuvo una reunión de trabajo con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch. A nombre del pueblo de Chiapas, el mandatario estatal expresó su gratitud, lealtad y el compromiso de trabajar con institucionalidad, en coordinación y cooperación con todas las fuerzas federales. También reconoció su trabajo y su labor en la disminución del 52 por ciento en delitos de alto impacto… Con la premisa “Juntos hacia la prosperidad compartida de los municipios olvidados de Chiapas”, se llevó a cabo un encuentro inédito de colaboración entre el director general de los Servicios de Salud IMSS Bienestar, Alejandro Svarch Pérez, y el secretario de Salud de Chiapas, Omar Gómez Cruz, con el objetivo de establecer estrategias que impulsen la universalización de los servicios de salud en la entidad… El ingeniero hídrico Jorge Enrique Hernández, experto en apagar fuego con agua y con fuego, acompañó a la directora general de la Comisión Estatal del Agua y Saneamiento, experta en desazolves, a un recorrido técnico en el municipio de Tonalá, para supervisar la planta de tratamiento de aguas residuales, con el objetivo de evaluar su funcionamiento y detectar áreas de mejora… La presentación del programa UNACH Flex marca un parteaguas en la oferta académica de Chiapas. El rector Oswaldo Chacón demuestra una visión que trasciende las fronteras estatales al entender que la educación superior debe adaptarse a un mercado laboral en constante transformación. La modalidad en línea deja de ser un complemento para convertirse en el eje central de esta estrategia. La posibilidad de estudiar desde cualquier lugar con conexión a internet elimina barreras geográficas y económicas.
Para terminar: “El engaño es la principal herramienta de los que no tienen el talento para convencer”. Lo dijo Blaise Pascal.
Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.
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