El T-MEC permanece vigente hasta 2036 y puede renovarse en cualquier momento por otro período de 16 años: Presidenta Claudia Sheinbaum

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dijo este miércoles que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) continuará con su vigencia original hasta 2036 y puede renovarse en cualquier momento por otro período de 16 años.

«No es una fecha límite hoy, sino que, si no se envía la carta por parte de Estados Unidos de los próximos 16 años, se mantiene el tratado por los 10 años que tiene su vigencia. Solamente que queda una revisión anual y en este periodo se podrá determinar qué características tendría esa revisión anual. Eso es muy importante», afirmó la mandataria.

El T-MEC entró en vigor el 1 de julio de 2020 y tiene una duración de 16 años. El tratado indica que, seis años después, los tres países deben hacer una revisión conjunta y confirmar por escrito si deciden extender la duración del acuerdo por otros 16 años. Tanto México como Canadá ya expresaron por escrito su decisión de prorrogar el T-MEC.

El próximo 20 de julio, en la Ciudad de México, se llevará a cabo la tercera ronda de negociaciones bilaterales entre México y Estados Unidos, como parte del proceso de revisión conjunta que arrancó formalmente este miércoles 1 de julio.

El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, confirmó que el T-MEC continuará vigente hasta 2036, luego de que Estados Unidos, México y Canadá sostuvieron este miércoles la reunión trilateral prevista en el tratado y acordaran, a solicitud de Washington, iniciar el proceso de revisiones anuales, en lugar de una extensión automática por 16 años.

En conferencia de prensa el funcionario explicó que ninguna de las partes manifestó intención de retirarse del acuerdo, escenario que hubiera requerido un aviso con seis meses de anticipación: «Ninguna de las partes dijo, ya no voy del tratado», señaló, y agregó que el tratado establece dos caminos posibles al cumplirse el sexto año de vigencia: extenderlo otros 16 años de manera conjunta, o entrar en un esquema de revisiones anuales durante la década restante.

Ebrard indicó que el proceso de revisión arrancó formalmente este miércoles y que la siguiente conversación bilateral con Estados Unidos se realizará la semana del 20 de julio en la Ciudad de México, sesión que ya forma parte del mecanismo de revisión establecido en el tratado.

El secretario destacó que la decisión de Washington no representó una sorpresa para los mercados financieros, dado que, de acuerdo con los indicadores que revisó la mañana de este miércoles, los inversionistas ya habían asumido que el resultado sería el de revisiones anuales, por lo que no anticipa un efecto adverso sobre la inversión extranjera directa.

Añadió que continúa recibiendo anuncios de proyectos de empresas interesadas en invertir en el país, aunque no reveló nombres.

Sobre las preocupaciones planteadas por Estados Unidos, el funcionario dijo que Washington atribuye la pérdida de empleos manufactureros y el déficit comercial a una dependencia excesiva de otros países fuera de la región.

Explicó que México comparte parte de ese diagnóstico, pues el país también depende del exterior en insumos como semiconductores y componentes farmacéuticos, y planteó como propuesta reducir los aranceles derivados de la Sección 232 y fortalecer la producción conjunta en Norteamérica.

Temas pendientes: aranceles, reglas de origen y seguridad económica

Ebrard detalló que las conversaciones con Estados Unidos pasaron de 54 temas planteados el año pasado por la oficina del representante comercial a 14 pendientes en la carta más reciente, mientras que México mantiene 13 puntos de interés propio.

Entre los temas por resolver mencionó la coexistencia del tratado con los aranceles al acero, aluminio y la industria automotriz, la evolución de las reglas de origen y un capítulo nuevo sobre seguridad económica, que abarca desde tierras raras hasta la protección de cadenas de suministro.

En el caso de la industria automotriz, el secretario sostuvo que México cuenta con las reglas de origen más altas del mundo, con 75 por ciento de integración regional exigida, frente a niveles menores que aplican otros socios comerciales de Estados Unidos.

Afirmó que cualquier medida arancelaria sobre vehículos producidos en el país debería ser menor a la que enfrentan otras naciones, dado que las camionetas fabricadas en México incorporan componentes estadunidenses en proporciones que pueden superar el 60 por ciento.

El funcionario destacó también la participación de Canadá en la reunión trilateral, la primera de este tipo desde la entrada en vigor del tratado, y precisó que México no mantiene temas de conflicto comercial con ese país, aunque sí un plan de acción conjunto derivado de la visita del primer ministro Mark Carney a la presidenta Claudia Sheinbaum.

Sobre la línea de tiempo del proceso, Ebrard dijo que el tratado no fija un plazo específico para concluir cada revisión anual, aunque estimó que la lógica del mecanismo apunta a cerrarla antes de que termine el año.

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