Bernardo Figueroa
La Lealtad Chiapaneca
cafetomano@hotmail.com
En el Parque Bicentenario de Tuxtla Gutiérrez se congregaron más de treinta mil almas para conmemorar el segundo aniversario del triunfo electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum, un acto que en su epicentro político dejó una estampa difícil de ignorar para quien pretenda leer las claves del momento chiapaneco. Allí, bajo el sol denso de la capital, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar ofreció un respaldo que no puede despacharse con la etiqueta de la cortesía protocolaria porque tuvo la textura de una declaración de principios. Celebró el anuncio presidencial sobre la extinción de la Unidad del Sistema para la Carrera de las Maestras y los Maestros, conocida por las siglas que ya cargan con un peso simbólico importante entre el magisterio, el USICAMM, y lo hizo en términos que rebasan la anécdota para instalarse en el terreno de la definición política frente a la defensa de la soberanía de nuestro país.
Ramírez Aguilar aprovechó aquella plataforma multitudinaria para agradecer el impulso federal al proyecto carretero Palenque-Ocosingo, obra que en el imaginario de la región representa bastante más que asfalto y concreto. Sin embargo, el núcleo emotivo de su intervención se concentró en la lectura que hizo del liderazgo de Sheinbaum, a quien describió como una gobernante que encabeza un proyecto fundamentado en la honestidad, el humanismo, la justicia social y el amor a la patria. Son palabras que, pronunciadas por un mandatario estatal frente a su base política y en un momento donde la relación entre el centro y las entidades federativas se redefine bajo el signo de la Cuarta Transformación, adquieren un valor distinto al del elogio vacuo. Se trata de un acto de alineación consciente, de esos que dibujan el mapa de las lealtades en el federalismo mexicano contemporáneo.
El gobernador dejó claro que Chiapas acompañará permanentemente a la presidenta, una afirmación que, leída con cuidado, revela tanto una convicción como una estrategia de gobernabilidad. Porque el respaldo a la desaparición del USICAMM no es un asunto menor ni un guiño simbólico para las bases docentes que históricamente han tenido en Chiapas uno de sus bastiones de resistencia pedagógica y sindical. Es, más bien, una toma de posición dentro de una controversia que ha atravesado sexenios completos y que ahora encuentra un cauce de resolución que el gobierno federal ha decidido colocar en el centro de su agenda educativa.
EL FIN DEL USICAMM
La presidenta Sheinbaum, durante un acto en el Monumento a la Revolución, pronunció: “Se acabó el USICAMM, y vamos a construir juntos y juntas un nuevo sistema”. La contundencia de la declaración presidencial marcó un punto de inflexión en la negociación con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, esa CNTE que ha sabido combinar la protesta callejera con una capacidad de interlocución que pocos actores sociales conservan intacta en el México actual. Sheinbaum añadió datos que refuerzan la narrativa de un gobierno que busca recomponer la relación con los maestros; habló de incrementos salariales del diez y nueve por ciento para educación básica durante 2025 y 2026, de la basificación de cerca de un millón doscientos mil docentes desde 2019 y de la eliminación de las limitaciones en la movilidad laboral del magisterio.
Estas cifras, desde luego, no son adornos retóricos. Representan una inversión presupuestal y una voluntad política que intenta desmarcarse de la herencia tecnocrática que durante décadas redujo la evaluación docente a un mecanismo punitivo y descontextualizado. La mandataria también engarzó el anuncio con la ampliación de las becas educativas, subrayando que la beca Gertrudis Bocanegra llegará a un millón de estudiantes de nivel superior y que todos los alumnos de escuelas públicas recibirán la beca Zetina para útiles y uniformes escolares. Es un entramado de políticas sociales que busca anclar el discurso educativo en un horizonte de derechos, más que en uno de competencia meritocrática.
Sin embargo, el camino hacia la construcción de un nuevo sistema de carrera docente está sembrado de preguntas que ningún aplauso en un parque de Tuxtla Gutiérrez puede acallar. La promesa de extinguir el USICAMM abre una ventana de oportunidad para repensar el ingreso, la promoción y el reconocimiento de los maestros. El desafío consiste en que esa ventana no se cierre sobre un armazón que cambie de nombre, pero preserve la esencia tecnocrática y neoliberal que durante años capturó la política educativa del país. Existe una advertencia que flota entre los especialistas y los propios docentes que han vivido las transiciones institucionales. El antecedente inmediato del USICAMM se encuentra en la extinta Coordinación Nacional del Servicio Profesional Docente (CNSPD), que operó como el brazo ejecutor de la reforma educativa del sexenio de Enrique Peña Nieto. Con la desaparición de aquella coordinación se suprimió la evaluación punitiva del desempeño, una conquista innegable de la resistencia magisterial, pero los demás mecanismos de ingreso, promoción y reconocimiento migraron hacia el USICAMM con un ropaje distinto y prácticamente idéntica lógica operativa.
La pregunta que subyace en el anuncio presidencial es si el nuevo sistema que se construirá “juntos y juntas” con el magisterio será genuinamente diferente o si, una vez más, presenciaremos una operación de maquillaje institucional donde las mentes brillantes de la Secretaría de Educación Pública reproduzcan los esquemas que conocen porque es el único paradigma que han habitado. El riesgo de que la esencia tecnocrática sobreviva a otro cambio de siglas es real. La historia reciente de la política educativa en México es pródiga en organismos que desaparecen en el papel mientras sus procedimientos se transfieren intactos a la nueva criatura burocrática.
Desde el Café: A la primaria David Gómez, en el barrio El Magueyito, llegó el programa A Paso Firme de la mano de Paco Chacón, quien señaló que cada apoyo que la Secretaría del Humanismo representa una oportunidad para que nuestras niñas y niños sigan avanzando con más confianza… El secretario de Economía y del Trabajo, Luis Pedrero, se reunió con el equipo de la subsecretaría de Hidrocarburos, autoridades de la CFE, Pemex, Cenagas y representantes de los Polos de Desarrollo Económico del Bienestar, para evaluar proyectos estratégicos para Chiapas… Como parte del trabajo coordinado entre el Gobierno de Chiapas y el Gobierno de México, la secretaria general de Gobierno y Mediación, Dulce Rodríguez Ovando, se reunió con la delegada de Programas para el Bienestar en Chiapas, Manuela Obrador Narváez… En congruencia con la política de Cero Corrupción y Cero Impunidad impulsada por el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, Ana Laura Romero Basurto, informó que, derivado de acciones de supervisión y seguimiento institucional, fueron iniciados dos procedimientos administrativos relacionados con presuntas irregularidades en la ejecución de obras públicas por parte de empresas contratistas… EL Fiscal General del Estado, Jorge Luis Llaven Abarca, sostuvo una reunión de trabajo con integrantes de la Agencia de Investigación e Inteligencia Ministerial, con la finalidad de fortalecer las investigaciones a través del uso de la inteligencia y la tecnología como pilares fundamentales. Llaven Abarca enfatizó que solamente los resultados los mantendrán en sus posiciones y que no habrá impunidad ni tolerancia ante ningún acto cometido por servidores públicos que vulnere la dignidad humana.
Para terminar: “Mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor”. Lo dijo Salvador Allende.
Son cuestiones del oficio, sigue sin ser nada personal.




