Al sector le falta de un marco regulatorio que proteja tanto al patrimonio de los ciudadanos como la certeza jurídica de las inversiones: CNI
Edén Gómez Bernal / Diario de Chiapas
El sector inmobiliario en México se encuentra ante un desafío mayúsculo, debido a la falta de un marco regulatorio que proteja tanto al patrimonio de los ciudadanos como la certeza jurídica de las inversiones.
Ante esto, Armando Ledesma Borja, presidente del Consejo Nacional Inmobiliario (CNI), ha puesto sobre la mesa una serie de reformas estructurales que buscan transformar profundamente las reglas del juego en el país.
El objetivo principal es transitar de un esquema de simples registros a un verdadero sistema de control y corresponsabilidad legal que logre frenar de manera tajante el alarmante incremento en los fraudes y la venta de desarrollos irregulares.
La propuesta central del Consejo contempla tres iniciativas legislativas diseñadas para adaptarse a los diferentes tiempos de los congresos locales: una Ley General de Cobertura Nacional, una Ley Estatal Dependiente y una Ley Estatal Autónoma.
Esta última modalidad resulta clave, debido a que permite una aplicación e implementación inmediata en los estados que decidan adoptarla, sin la necesidad de quedar supeditados a los tiempos de homologación o acoplamiento de las cámaras federales, la intención es que las entidades federativas tengan en sus manos herramientas jurídicas rápidas para combatir la informalidad sin perder valioso tiempo institucional.
La base de esta regulación se sostiene sobre tres ejes fundamentales y obligatorios que buscan profesionalizar a quienes intervienen en las transacciones comerciales, el primer pilar es la capacitación y certificación obligatoria de los intermediarios, eliminando la posibilidad de que las personas sin preparación adecuada manejen el patrimonio de las familias.
El segundo pilar introduce la exigencia de un Seguro de Responsabilidad Civil por cada operación, replicando el modelo de protección financiera que actualmente se utiliza con los agentes de seguros tradicionales, y el tercer pilar establece la obligatoriedad de una Licencia Inmobiliaria Estatal, la cual será emitida directamente por el gobierno de cada entidad como único documento válido para ejercer la profesión de manera legal.
Por un lado, se fomenta el modelo de Broker Inmobiliario o Promotoría, concebido como un espacio de incubación donde los agentes que apenas inician en la industria pueden capacitarse rigurosamente durante un año; por otro lado, una vez concluido este periodo de aprendizaje y obtenida la fianza y licencia correspondientes, el agente queda facultado para optar por una operación autónoma e independiente, garantizando que cumple con los estándares exigidos.
La urgencia de estas medidas se evidencia al analizar situaciones críticas como la que vive el estado de Chiapas.




