- Primero clausuró la construcción de bordo en el río Suchiate, pese a estar aprobado por la Profepa; ahora afecta a prestadores de servicios
M de R
Más de un centenar de prestadores de servicios turísticos se reunieron para manifestar su inconformidad contra el delegado de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en Chiapas, Jorge Zapata Nieto, a quien acusan de amenazar y aplicar multas excesivas a hoteleros, restauranteros y vendedores ambulantes.
Los inconformes señalaron que Zapata Nieto, quien fue designado por el antiguo régimen del gobernador Rutilio Escandón, ha generado un clima de miedo y corrupción en el sector turístico, en complicidad con Aquiles Espinoza García, delegado de Semarnat, quien fue señalado por corrupción cuando estuvo en la delegación de transporte.
«Coopelas o cuello», al puro estilo de Zhenli Ye Gon, denunciaron los manifestantes, quienes aseguran que las multas oscilan entre 300 mil y un millón de pesos.
Los prestadores de servicios pidieron la intervención del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar para que interceda y se inhabilite a Zapata Nieto, ya que está violando los principios de «No robar, no mentir y no traicionar». «Nosotros somos gente trabajadora que aporta economía a Chiapas a través del turismo local y regional e internacional», expresaron.
Entre los afectados se encuentra un palapero que recibió una multa que nunca podrá pagar. «Ya basta de políticos corruptos, nosotros apoyamos a Morena, pero parece que nos salió contraproducente», declaró.
Los manifestantes solicitaron la destitución de Zapata Nieto y la revisión de las sanciones impuestas, al considerar que son excesivas y afectan gravemente a la economía local.
Esta denuncia se suma a la que a finales de 2025 hicieran ejidatarios en Suchiate, que acusaron al delegado de la Profepa por clausurar las obras de la construcción de un bordo en el río, pese a que dichas tareas estaban avaladas por la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Aunque después se reactivaron las labores en el cauce del Río Suchiate para evitar inundaciones en cultivos de, al menos, doce comunidades, el delegado incurrió en la obstrucción de una obra que ya había sido aprobada.






