Razones

El capítulo final de El Mencho

Jorge Fernández Menéndez

El gobierno federal, vía las fuerzas especiales del ejército mexicano, dieron ayer el más duro golpe a las organizaciones criminales de los últimos años: el abatimiento de Nemesio Oseguera El Mencho, el líder histórico del Cártel Jalisco Nueva Generación, un objetivo que permitirá ahondar mucho en la lucha contra la inseguridad y la violencia y la colaboración con Estados Unidos.

Nemesio Oceguera creció y se consolidó, como en su momento los líderes de los Zetas, por la vía de la violencia extrema. Nacido en la miseria, Oceguera Cervantes pronto comenzó a destacar en su natal Agulilla como sicario. Luego fue ascendiendo en el escalafón del narcotráfico, desde lo que se llamó el cártel del Milenio, hasta que emigró a Jalisco y comenzó su fulgurante crecimiento, primero de la mano de Ignacio Nacho Coronel, luego aliado con el cártel de Sinaloa, a través de un grupo que se llamó los Matazetas y más tarde, ya independizado, como jefe del Cártel Jalisco Nueva Genración, la organización criminal que en un lustro, tomó el control de unos quince estados de la República y logró presencia en 40 países del mundo.

Oceguera Cervantes nació en Michoacán el 17 de julio de 1966, en una ranchería cercana a Aguililla. Como el Chapo Guzmán, no terminó la educación primaria. Gran parte de su niñez y adolescencia los pasó en el cultivo de aguacate. Poco antes de alcanzar la mayoría de edad emigró a California donde se vinculó a la delincuencia común, pero más tarde terminó enganchado en una red de distribuidores de heroína, por lo que fue detenido y sometido a juicio.

Tenía 25 años de edad cuando fue arrestado en Sacramento, California, junto con su primo Abraham, ambos fueron sentenciados a cinco y diez años de prisión, respectivamente, por tráfico de heroína. Hacia 1992 y tras sellarse un acuerdo con la Fiscalía ante la cual se declararon culpables, la condena se redujo cuando Oceguera Cervantes cumplió tres años de cárcel, fue liberado y enseguida deportado a México.

Decía en algunos de sus libros Leoluca Orlando, el famoso ex fiscla y alcalde de Palermo que todas las mafias parten de una estructura familiar. El Mencho así se consolidó cuando se casó con Rosalinda e instauró una alianza firme sus cuñados, con Los Cuinis, los González Valencia. El Mencho se encargó de extender el grupo por la violencia, los Cuinis vía los negocios y el lavado de dinero.

Desde que comenzó a operar en Michoacán estuvo aliado con Abigael González Valencia, jefe de los Cuinis y con José Revueltas, El Cachetes, cabeza Los Viagras y durante años sembraron el terror en Michoacán, Jalisco, Guerrero, Morelos y Estado de México. Nemesio se hizo fuerte con el tráfico de las metanfetaminas cuando tomó el control de Colima y del puerto de Manzanillo.

El Mencho demostró su independencia y fortaleza cuando hace diez años, en agosto de 2016 ordenó el secuestro de los chapitos, los hijos del Chapo Guzmán cuando estaban festejando un cumpleaños en un conocido restaurante de Nuevo Vallarta. Fue Isamel El Mayo Zambada el que negocio la liberación de los chapitos. Diez años después, el Mayo está preso en Nueva York; dos de los chapitos, Joaquín y Ovidio están presos en Chicago, negociando con las autoridades estadounidenses como testigos protegidos; otros dos, Ivan Archivaldo y Jesús Alfredo están perdiendo la guerra en Sinaloa; el hijo del Mencho, el Menchito, al que había preparado como su sucesor, purga una larga condena en Estados Unidos; el CJNG se estaba aliando con los chapitos cotnra los sucesores del Mayo Zambada. La reconfiguración del narcotráfico en el país es ya una realidad y la muerte del Mencho la acelerará mucho más.

El CJNG se mantuvo a partir de una alianza familiar entre los Oseguera y los González Valencia, que ya no existe ante los golpes recibidos. Esa organziaciín creció notablemente vía un mecanismo tipo franquicias en muchos estados de la república, eso le permitió una fuerte expansión territorial en los últimos años, pero la vuelve más endeble ahora que ha comenzado la sucesión, lo que podría llevar a una situación de fraccionamiento similar a la que vive lo que fue el cártel de Sinaloa a partir de la caída del Mayo.

Hay tres posibles sucesores del Mencho: Juan Carlos Valencia González, El 03, hijo de su esposa Rosalinda, de su primer mantrimonio y adoptado por el Mencho como su hijo; Audias Flores, el Jardinero, un hombre de todas las confianzas del Mencho desde hace años; y Gonzalo Mendoza Gaytán, el Sapo, quizás el más poderoso de los tres, porque maneja los grupos armados del cártel, buen parte de Vallarta y Nayarit y el estratégico puerto de Manzanillo. Es también el más violento de todos ellos.

El otro tema pendiente es desarticular las redes de protección de los cárteles. El CJNG consolidó durante los últimos diez años una red política de gran envergadura en varios estados, sobre todo del centro y el sur del país. Caído el Mencho y con la organización criminal sumamente golpeada, es imperativo avanzar en la desarticulación de esa red para evitar que, como ha ocurrido con otros grupos criminales, se pueda regenerar y volver a crecer bajo cualquier otro liderazgo.

Por lo pronto, la muerte de El Mencho es un golpe indiscutible del ejército mexicano, del gabinete de seguridad, del gobierno federal y una demostración palpable de las oportundiades que se abren en la colaboración con la inteligencia de los Estados Unidos.

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