Puntos Fiscales

Venezuela: un país en la encrucijada de su historia

Por: José Luis León Robles                                

dj_drdead@hotmail.com

Por décadas, Venezuela fue símbolo de riqueza petrolera. Sus vastas reservas de crudo prometían desarrollo y bienestar. Sin embargo, ese horizonte se transformó en tragedia nacional: la economía colapsó, la democracia se vio erosionada y millones de venezolanos se vieron obligados a abandonar su tierra. Hoy, el país enfrenta uno de los momentos más críticos de su historia reciente. o que hasta hace poco se debatía en términos de crisis política y social, ha explotado en un escenario de incertidumbre y alta tensión tras la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026 un hecho sin precedentes que ha reconfigurado dramáticamente la situación interna y externa de Venezuela. Expertos describen esta acción como un punto de inflexión histórico, con implicaciones políticas, económicas y humanitarias profundas. La reacción de la comunidad internacional ha sido inmediata y diversa. Países de América Latina y Europa expresaron su preocupación por la situación venezolana, llamando al respeto de la soberanía y a un camino pacífico hacia la estabilidad Mientras tanto, grupos de migrantes venezolanos en otros países celebraron lo que perciben como una posibilidad de cambio profundo. Este momento crítico no puede entenderse sin mencionar la situación económica que padece el país. A pesar de algunos indicadores positivos reportados en 2025, como un crecimiento del PIB impulsado por el sector petrolero, las perspectivas macroeconómicas siguen siendo frágiles debido a una inflación persistente, una deuda externa significativa y graves problemas de acceso a alimentos básicos. Además, datos recientes indican que Venezuela, en distintos periodos, ha experimentado niveles alarmantes de inflación y dificultades para que hogares pobres accedan a los alimentos mínimos. La seguridad alimentaria se ha deteriorado por la debilidad de los ingresos y los altos precios, y la dependencia de programas públicos o remesas para cubrir las necesidades más básicas sigue siendo alta. En paralelo, el sector petrolero el motor tradicional de la economía venezolana está en ruinas tras años de desinversión, deterioro de la infraestructura y sanciones internacionales. Analistas económicos sostienen que la recuperación de esta industria es indispensable si Venezuela aspira a una verdadera reconstrucción económica, aunque advierten que llevará años y enormes inversiones para revertir décadas de declive. La respuesta interna a estos desafíos no ha sido lineal: hay una profunda polarización entre quienes buscan un cambio radical frente al pasado reciente y quienes defienden la continuidad de una revolución que, hasta ahora, ha estado marcada por fuertes controles estatales y acusaciones de corrupción y autoritarismo. Hoy, Venezuela se encuentra en una encrucijada: tras años de crisis prolongada, el país enfrenta una oportunidad y un riesgo sin precedentes para redefinir su rumbo. La responsabilidad recae tanto en las élites políticas como en la ciudadanía y en la comunidad internacional. ¿Será posible transformar la tragedia en un paso hacia una democracia más sólida y una economía más justa? El tiempo dirá, pero la historia de Venezuela, llena de altibajos y resiliencia, aún no está escrita por completo. Esperando que este tema haya sido de su agrado, si el creador nos lo permite nos estaremos leyendo la siguiente semana en esta su columna.

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