Preservan la cocina ancestral

• El 4º Encuentro de Cocineras Tradicionales de Mazatán busca mantener vigentes los alimentos tradicionales pese al alto consumo de la comida rápida

Jorge Pérez Pólito

Pese a la comida rápida y la cocina moderna, de vanguardia, de autor, entre otras, la cocina tradicional de la Costa sigue viva gracias al trabajo silencioso y amoroso de las maestras cocineras de la región, quienes día a día encienden el fogón, molen el maíz, cuidan las semillas y transforman los ingredientes locales en platillos que cuentan historias del campo, de las familias, así como de los pueblos originarios que sostienen nuestra identidad alimentaria.
Así lo considera la gastrónoma, cocinera e investigadora Stephanie Velasco Solís, quien participó en el 4º Encuentro de Cocineras Tradicionales de Mazatán, efectuado recientemente. “Este encuentro no fue sólo un evento gastronómico, fue un espacio donde la memoria, la cocina y la comunidad se sientan a la misma mesa”, puntualiza.
Recordó que estas cocinas no nacen de la nada, pues cuando se habla de Mazatán y del Soconusco se habla de la cultura Mokaya, una de las culturas más antiguas de Mesoamérica, vinculada al maíz, al cacao, al cacao como bebida y a los primeros asentamientos en esta franja costera.
“Las prácticas que hoy sostienen nuestras cocineras son herederas de esa historia profunda: de los rituales, de los cultivos y de la relación espiritual con el territorio. El 4º Encuentro de Cocineras Tradicionales de Mazatán buscó justamente eso, reconocer públicamente a estas mujeres como guardianas de los saberes culinarios, dar visibilidad a los ingredientes locales -como el maíz, el cacao, el café, los quelites, las hierbas de olor, los productos de la milpa y del mar- y acercar a la población y a las nuevas generaciones a una cocina que es al mismo tiempo alimento, cultura, memoria Mokaya y patrimonio vivo”, manifestó la chef.
Velasco Solís dijo que, desde su trabajo como cocinera e investigadora, ha podido ver que hablar de cocina tradicional no es sólo hablar de recetas, también es hablar de territorio, de campesinas y campesinos, de mercados locales, de soberanía alimentaria y de orgullo por lo que somos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *