Por la Conciencia

La invasión a Venezuela:  Parteaguas de la SOBERANÍA como eje de equilibrio y respeto en el mundo

Dr. Roger Heli Díaz Guillen

El mundo fue testigo en redes sociales de comunicación  este tres de enero del 2026 del anuncio de la detención de Nicolas Maduro, presidente constitucional de Venezuela por parte del imperio y gobierno de los EEUU; desatándose una campaña de comunicación y difusión que busca justificar la intervención de un país a otro; utilizando un viejo y repetido discurso que victimiza a EEUU y tilda de enemigo, destructor, toxico y amenaza de EEUU y del mundo a los personajes que se han opuesto abiertamente a las políticas de control y explotación de este imperio, bajo la denominación de terroristas, gobiernos ilegítimos; dictadores y hoy, narcotraficantes que están matando a la juventud gringa.

Atrás de las invasiones están las presiones políticas y económicas de grandes corporaciones del mundo principalmente las petroleras, utilizando como medida coercitiva inicial el llamado “Bloqueo económico” que a impuesto a varios países de Asia y África, así como Cuba, Panamá, Venezuela y Colombia; para luego transitar a la invasión militar Sopena de señalamientos prefabricados a modo, hoy relacionado con el narcotráfico y el terrorismo. Poderes económicos que se asumen dueñas del petróleo y riquezas naturales del mundo, siendo el destino de los gobiernos que se oponen a este objetivo la invasión a sus países, armando una verdad que difunde en los medios masivos de comunicación que ellos mismo son propietarios.

Decimos viejo y repetido discurso al observar y registrar la historia que con esta misma fecha hace 36 años (3/enero/1990) capturó de la misma forma mediante la intervención armada al presidente de Panamá Manuel Antonio Noriega; incriminándolo de narcotraficante que murió detenido en el 2017 y; sobre lo cual la opinión internacional poco o nada dijo y/o promovió para atender este precedente que hoy se repite en América Latina, adicionando el apelativo de “gobiernos ilegitimo”; “dictadores” que justifica la intervención de la CIA en operaciones políticas y; los adjetivos de “terroristas”, “narcotraficantes” para justificar las invasiones y ocupaciones de territorios con riquezas naturales o sitios estratégicos para la economía como al Canal de Panamá.

Un antecedente inmediato a las dos invasiones y detenciones de presidentes de países en América Latina, es lo sucedido en Marzo del 2003 e Irak donde EEUU y otros países de Europa atacaron a este país, siendo detenido su presidente Sadam  Hussein el 13 de diciembre del 2003, enjuiciado y sentenciado a ser asesinado por un sistema económico y político denominado imperio, con el pretexto de eliminar armas de destrucción masiva que nunca encontraron y supuestos nexos terroristas que amenazaba la seguridad regional y global; siendo el fondo la riqueza petrolera de este país de interés de las corporaciones internacionales gringas.

En el descaro como imperio y poder, el presidente de los EEUU a declarado que quien amenace los intereses de su país correrá las mismas consecuencias de los sucedido en Venezuela, mandando mensajes en América Latina como crónica de muerte anunciada según la geopolítica, a Panamá, Colombia, Cuba y; México donde de alguna forma ya inició intervención directa con incremento de impuestos arancelarios; presión para militarizar la frontera norte de México y; recientemente la amenaza para la disposición de agua del Estado y Estados de la República mexicana; sin considerar las contingencias de agua que México presenta en Estados del norte como Chihuahua que excepcionan el suministro según acuerdos de aguas existentes y vigentes entre ambos países.

No dejando de resaltar la afirmación del presidente estadunidense “que en México no gobierna la presidenta sino el narcotráfico”, infiriendo que nuestro gobierno es maniquí y cómplice de terroristas como les llama; que debe ser tema de observancia en la vertiente incriminatoria que el imperio ocupa en la línea de intervención trazada según nos prueba la historia contemporánea.

En este marco de referencia, es sustantivo revisar que con independencia que del acto realizado por los EEUU a Venezuela hoy se lea a ciudadanos en redes sociales repitiendo el contenido de difusión “oficial” del imperio asumiendo los adjetivos de gobiernos ilegítimos; dictadores y narcotraficantes; que indirectamente justifican la intervención de un país por otro que se asume como gendarme del mundo; resulta sustantivo en una revisión con visión del materialismo histórico partir y destacar que es evidente que el común denominador en Panamá, Irak y Venezuela es el sujeto político que se revela a las reglas y normas del imperio al pretender imponer y delimitar nuevas reglas de relación sin subordinación política y económica del imperio y; sustantivamente es coincidente con el interés de apropiación del petróleo; riqueza natural y; geografías de interés económico.

En este marco histórico de intervencionismo del imperio de los EEUU es sustantivo observar que antes de las personalidades políticas están las violaciones al derecho internacional en que se sustenta la paz de los pueblos y convivencia pacífica entre naciones y ciudadanos del mundo, como la Carta de las Naciones Unidas; la Convención de Viena; se violentó la Soberanía Nacional de un país y; el presidente violentó el debido proceso al interior de los poderes de los EEUU y dentro de la ONU. El caso Venezuela es antesala de otras intervenciones a países, por lo que la ONU deberá definirse y reivindicarse como organismo regulatorio de países anteponiendo la soberanía y la paz en el mundo; de lo contrario; estarían dejando a América Latina y al mundo expuesto a la rapiña de los grandes que luchan anteponiendo ordenes mundiales.

Es un precedente que amenaza a la paz del mundo y el orden mundial; que deja el bastón de mando en el rin de la guerra política y económica internacional que hoy el mundo vive y es testigo, donde hay pesos completos como China y Rusia que equilibran el orden mundial.

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