Cinthia Ruiz/ Diario de Chiapas
Cada vez más niñas y niños migrantes que permanecen en Chiapas están logrando integrarse al sistema educativo y acceder a servicios de salud, a pesar de no contar en muchos casos con documentación mexicana. Así lo informó UNICEF, a través de su jefa de oficina en el estado, Hanna Monsiváis, quien destacó que autoridades educativas y sanitarias han impulsado mecanismos para garantizar los derechos de esta población vulnerable.
La representante del organismo internacional explicó que, en ciudades fronterizas como Tapachula, uno de los principales puntos de llegada de población migrante, ya se observan escuelas donde conviven estudiantes mexicanos y extranjeros dentro del mismo salón de clases.
De acuerdo con Monsiváis, en algunos planteles la mitad del alumnado es migrante y la otra mitad mexicana, lo que refleja avances en la política de inclusión educativa impulsada por autoridades federales y estatales.
“El objetivo es que cualquier niña o niño migrante, incluso si no cuenta con toda su documentación, pueda ejercer su derecho a la educación”, explicó. Para ello se ha difundido la llamada ruta de inclusión educativa, un mecanismo que permite facilitar el ingreso de estudiantes extranjeros al sistema escolar. En el caso de la educación primaria, el proceso es más sencillo, ya que no se requiere revalidación de estudios ni documentos como la CURP; basta con acudir a la escuela para que el menor sea incorporado a las clases.
Sin embargo, en nivel secundaria el trámite puede ser más complejo, debido a que se requiere una revalidación de estudios que en algunos casos debe realizarse en Tuxtla Gutiérrez, lo que puede retrasar el proceso de inscripción.
Además del acceso a la educación, Monsiváis señaló que también se han reforzado acciones en materia de salud. Las jurisdicciones sanitarias acercan servicios médicos a la población migrante mediante clínicas y unidades móviles, con el fin de garantizar atención básica a niñas, niños y familias que permanecen en la entidad.
Entre las nacionalidades más frecuentes de la niñez migrante que permanece en Chiapas se encuentran menores provenientes de Venezuela, Haití y Cuba, aunque las autoridades no precisaron cifras actualizadas sobre cuántos menores han decidido quedarse en el estado.
La representante de UNICEF también señaló que, aunque la migración continúa, los flujos han disminuido considerablemente en comparación con años anteriores, especialmente tras la implementación de políticas migratorias más estrictas. Chiapas representa un avance en la protección de sus derechos, especialmente para una población que enfrenta condiciones de alta vulnerabilidad durante su tránsito o estancia en el país.




