Alfredo D’Argence Zardain, presidente de la Asociación de Criadores de Razas Puras, destaca que la entidad es referente nacional en calidad
Marco Alvarado / Diario de Chiapas
Chiapas reafirma su posición como una potencia agropecuaria al consolidar a la ganadería como la segunda actividad económica más importante del estado.
Gracias a su vocación natural y al rigor técnico de las ganaderías de registro, la entidad se ha convertido en un centro de innovación genética para todo el país.
Alfredo D’Argence Zardain, presidente de la Asociación de Criadores de Razas Puras, subrayó durante su participación en el programa Z Digital, que este sector ha dejado de ser una actividad de subsistencia para transformarse en una industria profesionalizada.
“Cada rancho es una empresa y debe tratarse como tal. Se invierte tiempo y recursos que generan una cadena de valor desde la crianza hasta la comercialización de carne, leche y genética de alta calidad”, señaló.
La Asociación ha sido clave en este avance, posicionando a Chiapas como un estado pionero en la crianza de razas puras.
La implementación de genética superior no sólo beneficia a los criadores especializados, sino que impacta directamente en la productividad de los ranchos comerciales al mejorar el rendimiento de los derivados.
Para mantener este liderazgo, la organización fomenta una serie de servicios estratégicos que fortalecen al productor chiapaneco, como el Programa de Sementales, una herramienta fundamental que permite a los ganaderos acceder a ejemplares de alta calidad para mejorar sus hatos.
Así como un apoyo técnico y administrativo para que el producto chiapaneco cruce fronteras.
D’Argence Zardain enfatizó que la ganadería es una fuente vital de empleos y movimiento económico para la región.
Al mejorar la genética, se fortalece la seguridad alimentaria y la competitividad de Chiapas en el mercado nacional e internacional.




