Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Los días de asueto y los periodos sin actividades escolares no sólo representan un descanso para los estudiantes, sino que se convierten en “tierra fértil” para fomentar el pensamiento crítico y la pasión por el conocimiento.
De acuerdo con especialistas, este tiempo libre es ideal para que padres y madres incentiven la chispa de la curiosidad y acerquen a los menores al fascinante mundo de la ciencia.
Jesús Ernesto Velázquez López, ingeniero en electrónica y docente investigador de la Facultad de Ciencias de la Tierra en la Unicach, señala que la curiosidad natural de los niños es una herramienta poderosa que debe ser aprovechada fuera del aula.
“Sin duda que los padres juegan un papel crucial en alimentar la curiosidad que muestran los niños por aprender cómo funcionan las cosas; es ahí donde se les debe apoyar para que pierdan el miedo de aprender”, destacó el investigador.
Para el docente, la clave reside en que los adultos validen todas las dudas de los menores.
El acompañamiento permite que, según su edad, vayan comprendiendo conceptos complejos de forma lúdica, eliminando la barrera del “miedo” a las materias científicas.
Hoy en día, las redes sociales y plataformas de video se han transformado en aliados estratégicos para la divulgación científica. En México, existen diversas opciones con lenguaje sencillo y experimentos seguros para realizar en casa.
En YouTube está el canal CuriosaMente, que tiene animaciones; el canal ExpCaseros muestra experimentos prácticos para hacer en familia. Ciencia Mágica, una página en Facebook, ofrece datos curiosos y videos cortos sobre biología y química; también está disponible la página Preguntados,que ofrece infografías visuales que explican fenómenos naturales de forma rápida.
Velázquez López hace un llamado a los padres de familia a no subestimar las preguntas de sus hijos. “La curiosidad conlleva preguntas; todas son importantes y debemos ayudarlos a que no tengan miedo a buscar las respuestas”, concluyó.




