• Un grupo de al menos 50 extranjeros, la mayoría cubanos, marcharon por calles del centro de la ciudad para dar a conocer la vía dolorosa que padecen al ser deportados o estar sin permisos en el país
José Cancino
Migrantes de distintas nacionalidades realizaron este lunes la representación de un viacrucis, de cara al inicio de la Semana Santa, para demostrar las condiciones adversas en que están varados en Tapachula, algunos provenientes de sus países de origen y muchos más provenientes de Estados Unidos, expulsados por el gobierno de Donald Trump.
El grupo de extranjeros caminó desde el parque central Miguel Hidalgo hacia el parque Bicentenario, cargando una cruz que representa su dolor y sobrevivencia en una ciudad donde las oportunidades laborales y de vida escasean.
En la marcha participaron en mayor número cubanos, que han llegado en fechas recientes a la localidad y están a la deriva, muchos sin documentos, algunos otros durmiendo en las calles e intentando obtener un inicio de proceso ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar).
Osmay García, uno de los tantos isleños deportados, avanzó con la cruz y señaló que vivió 33 años en Estados Unidos, lo que calificó como una injusticia porque acabó con su vida y la de tantos connacionales que permanecen en este punto de México.
“Le decimos a Marco Rubio que recuerde que es hijo de cubanos indocumentados, a Donald Trump que es un delincuente, asesino y traidor. Dios se acordará de Rubio y Trump porque esto que están haciendo con nosotros es una injusticia”, sentenció.
El activista y defensor de derechos humanos, Luis García Villagrán, dijo que esta manifestación es para dar a conocer la vía dolorosa que padecen los migrantes, debido a la omisión de las autoridades que se traduce en una gran corrupción y tiene, a decir de él, a más de 60 mil migrantes varados en Tapachula.
Además, estimó que hay unos 700 migrantes desaparecidos en esta frontera sur, la mayoría por tomar la ruta marítima e ir a las manos del crimen organizado. También puntualizó que se tienen cifras de más de ocho mil cubanos que han sido enviados a Tapachula y Villahermosa.
Los migrantes concluyeron la protesta con la quema de una piñata de Donald Trump, donde exigieron les entreguen documentos de estancia legal en México.




