Lluvia de ceniza cubre viviendas y calles de Huixtla

• Los residuos generados durante la temporada de zafra provocan afectaciones a pobladores.

Amílcar García

La producción de caña de azúcar ha representado históricamente una de las principales fuerzas económicas para al menos siete municipios de la región Costa de Chiapas, además de ser una importante fuente de empleo. Sin embargo, esta actividad también ha generado serias problemáticas ambientales y de salud, a causa de las fumigaciones aéreas y la quema de la caña, que provoca lluvias de ceniza.
En Huixtla, año con año, la población ha denunciado los efectos negativos de la quema de los cañales, ya que las cenizas ingresan al interior de viviendas ubicadas en zonas rurales, colonias suburbanas y en la cabecera municipal. Esta situación se ha convertido en una verdadera pesadilla para amas de casa y empleados de comercios, quienes deben realizar constantes labores de limpieza dentro y fuera de sus hogares y establecimientos.
Los residuos generados durante la quema de la vara dulce se elevan con el fuego y posteriormente terminan en calles, viviendas y negocios. Trascendió que hasta el momento no se ha implementado un método alternativo para el corte de la caña, ya que para los trabajadores resulta más sencillo quemarla, lo que agiliza su recolección y traslado a los ingenios.
La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) no ha intervenido al respecto, pese a que la empresa Grupo Porres ha sido señalada como responsable de la contaminación ambiental generada.
Más de mil 200 productores trabajan tierras que abarcan más de 16 mil hectáreas distribuidas en siete municipios de la región Costa: Tapachula, Mazatán, Huehuetán, Tuzantán, Villa Comaltitlán, Acapetahua y Huixtla, este último el de mayor producción. Todos ellos se encuentran agrupados en dos organizaciones de cañeras con sede en Huixtla.
De acuerdo con testimonios ciudadanos, durante la tarde-noche del pasado miércoles se registró una intensa “lluvia” de ceniza que cubrió calles, viviendas y vehículos, provocando molestia entre la población, ya que los residuos incluso provocaron irritación en la piel.
Cabe señalar que esta problemática se presenta de manera recurrente durante los meses de noviembre a mayo, periodo en el que se lleva a cabo la zafra.

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