Mario Caballero
Símbolo de resiliencia
En el viejo argot del poder hay una frase que dice “no hay publicidad mala, sólo publicidad”. Tal parece que quienes están detrás de la campaña de desprestigio contra Paco Chacón, actual secretario del Humanismo en Chiapas, no se han tomado la molestia de leer la historia política reciente de México: atacar a un funcionario que trabaja y camina el territorio, no lo descarrila, sólo logra catapultarlo.
En las últimas semanas, hemos visto una inusual actividad en redes sociales y en ciertos pasquines digitales intentando desprestigiar la labor de Chacón con acusaciones que rayan lo absurdo. Sin embargo, el tiro les ha salido por la culata. Pues mientras más lo atacan, más crece su popularidad y conocimiento público.
¿POR QUÉ LO ATACAN?
La respuesta es simple: lo ven como el rival a vencer para la capital chiapaneca.
Desde que Chacón anunció de manera pública sus aspiraciones por encabezar un proyecto político con miras a la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez, ciudad donde nació y se formó, los ataques no han dado tregua.
Lo acusan, por ejemplo, de realizar campaña anticipada mientras aún desempeña sus funciones como secretario, de contar presuntamente con el consentimiento institucional y de tener el respaldo de la estructura del gobierno para hacer promoción de su imagen. En honor a la verdad, esos no son más que señalamientos clásicos cuando un perfil comienza a despegarse del pelotón.
Pero, ¿por qué se dice que los ataques no lo afectan sino que producen el resultado contrario? Por dos razones incontrovertibles.
La primera, las críticas en su contra carecen de fundamento. Sus detractores y panfletistas no sustentan sus acusaciones. Todo lo que publican se limita al puro rumor, el chisme, el discurso ardiente a secas; peor todavía, las supuestas denuncias configuran un claro delito por daño moral, ya que al no comprobar nada sólo difaman.
Además, ¿qué valor puede tener para la opinión pública insultar a Paco Chacón y colgarle todo tipo de epítetos? Eso sólo refleja la falta de inteligencia de sus opositores que recurren al agravio lo que no pueden confrontar con buenas ideas y propuestas.
Y, ¿qué importancia puede tener una denuncia en su contra si sus acusadores se esconden detrás del teclado? Menos todavía cuando él ha tenido una agenda territorial intensa, con las “botas puestas”, entregando resultados de su actual responsabilidad pública y realizando un trabajo cercano a la gente.
¿MIEDO?
La segunda razón es el miedo de sus opositores, el cual se ve en la desesperación de sus ataques. Pues ya lo decía el poeta Ovidio: “el que ha naufragado tiembla incluso ante las olas tranquilas”.
Hay motivos para temer a las aspiraciones políticas de Paco Chacón. Para empezar, no es un funcionario improvisado, detrás de él se encuentra un hombre con una carrera destacable, alejada de los escándalos y en la que ha demostrado compromiso con el desarrollo institucional y la administración pública.
En su perfil se reúne la experiencia y el conocimiento. A lo largo de los años ha desempeñado cargos relevantes. Como el de secretario en el Ayuntamiento capitalino, director de servicios privados de seguridad en el Estado, secretario de Seguridad Pública, Tránsito y Vialidad Municipal de Tuxtla Gutiérrez y asesor de la Mesa Directiva del Congreso del Estado de Chiapas.
También ha sido subdelegado federal de Desarrollo Urbano, Ordenación del Territorio y Vivienda, así como coordinador tecnológico de la Secretaría General de Gobierno y secretario de Servicios Administrativos del Congreso local.
En ninguno de esos cargos fue señalado de infringir la ley o caer en abusos. Todo lo contrario, su gestión en cada uno de ellos dejó un buen sabor de boca en la clase política.
Su trayectoria no puede borrarse con acusaciones infundadas, y menos todavía cuando a ésta la acompaña una preparación de excelencia. Paco Chacón es un abogado con una maestría en Administración Pública y un doctorado en Ciencias Políticas y Sociales, formación que ha complementado con cursos y diplomados en materia de Administración Pública Municipal, Planeación de Políticas, Estrategias de Seguridad Pública y Derecho Notarial.
Por todo eso, ¿cómo no sentir recelo?
Hoy por hoy, es el aspirante morenista a la alcaldía tuxtleca con más activos, de mayor confianza y se ha ganado el respaldo de la ciudadanía con base a los resultados de su trabajo como titular de la Secretaría del Humanismo.
SERIEDAD Y COMPROMISO
“Y el fuerte sonido de sus ladridos sólo prueba que estamos cabalgando”, escribió el poeta alemán Goethe en 1808.
Los ladridos, en este contexto, son las críticas de los detractores de Paco Chacón, quienes intentan empañar su gestión con campañas negras, pero lo único que han logrado –dijimos- es caer en la calumnia y generar un efecto búmeran.
No entienden que la política moderna y, en particular la Nueva ERA que se vive en Chiapas, premia la operación y castiga la simulación. No toma en cuenta las poses, las paredes pintadas con conejitos ni los delirios de grandeza de políticos rancios, sino los hechos palpables.
Chacón, con su estilo directo, ha puesto de manifiesto ser un operador político sensible, que conecta y con presencia en las colonias populares.
Si el gobernador Eduardo Ramírez le ha entregado toda su confianza y lo ha definido públicamente como su “representante personal” (sic) en Tuxtla y un hombre que “sí resuelve”, es precisamente por su seriedad y compromiso, también por su proximidad social, eficiencia en la operación de los programas sociales y lealtad política.
Como encargado del despliegue de la política humanista de Chiapas, Chacón ha destacado por la creación de programas como “Comedores del Humanismo” y “Conecta Chiapas”, donde este último beneficia a más de 26 mil jóvenes de distintos municipios de la entidad con internet gratuito. Se suma la entrega de apoyos funcionales mediante las “Rutas de Inclusión”, cuyo objetivo es reducir la pobreza.
Por esa cercanía, sumada a la estructura que encabeza, es lo que tiene nerviosos a quienes aspiran a la silla de la presidencia municipal, pero no tienen ni los resultados, ni la confianza, ni el respaldo y menos el mismo kilometraje en territorio.
Hace un par de días, Chacón dio una muestra de su enorme sensibilidad. Visitó las escuelas primarias Ricardo Flores Magón e Ignacio Manuel Altamirano Basilio Dos, de la colonia Adonaí, pero lo hizo cumpliendo el sueño de una niña, Jimena, una estudiante de la colonia Condesa que el pasado 12 de marzo le pidió que llevara tenis a su escuela, porque muchos de sus compañeros no tenían.
Ese sueño se convirtió en el programa “A Paso Firme”, a través del cual sólo el pasado 23 de marzo se entregaron 678 pares de tenis que no sólo les arrancó una sonrisa a los niños que obtuvieron el beneficio, sino también impulsa la inclusión, apoya la economía familiar y motiva a los infantes a continuar con sus estudios.
NO ES CASUALIDAD
En tiempos de polarización, no es casualidad que el aspirante puntero sea atacado por sus oponentes. Pero en política, el golpeteo excesivo a menudo surte el efecto contrario. Como en el caso de Paco Chacón, que sigue trabajando y dando resultados, convirtiéndose así en símbolo de resiliencia.
yomariocaballero@gmail.com




