Letras Desnudas

Mario Caballero

¡BASTA DEL OLVIDO!

7,285 CARACTERES

El domingo pasado, desde el corazón de Oxchuc, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar anunció ante más de 25 mil personas la puesta en marcha de una estrategia que sin duda alguna marca un hito más en su administración.

Ya lo hizo con la implementación del nuevo modelo de seguridad, que en menos de cien días nos devolvió la paz y la tranquilidad. También con el programa que busca eliminar el analfabetismo en el estado y que en poco más de un año ha logrado que más de 200 mil personas aprendieran a leer y escribir.

Y con los distintos programas con enfoque humanista que están impulsando el bienestar de los sectores vulnerables, brindando asimismo una atención integral a municipios con rezago, seguridad alimentaria, desarrollo educativo y empoderamiento de mujeres.

Ahora, con esta nueva iniciativa pretende pagar una deuda con doce municipios que históricamente han sido relegados de los planes de desarrollo estatal.

La estrategia es “Del Olvido a la Prosperidad”, que consiste en la intervención directa del gobierno en estos municipios con el propósito de sacarlos de la pobreza y la más dolorosa ignorancia.

DEUDA HISTÓRICA

Estos doce pueblos son Aldama, Capitán Luis Ángel Vidal, Chalchihuitán, Chanal, Chenalhó, El Bosque, Mitontic, Oxchuc, Pantelhó, San Andrés Duraznal, San Juan Cancuc y Tila. Los cuales tienen los indicadores más altos en analfabetismo, pobreza extrema, carencia de servicios y rezago educativo.

Nada más en los municipios de Aldama, Mitontic, Chenalhó, Pantelhó y Sitalá la pobreza extrema rebasa el 70 por ciento de sus habitantes, cuando a nivel estatal es de 28.2, según datos del Coneval. Los habitantes de esas localidades carecen incluso de lo básico para la alimentación diaria.

Y el rezago no es sólo económico. Varias fuentes demuestran que históricamente estas comunidades han enfrentado una distribución asimétrica del poder y la riqueza, perpetuándose así ciclos de marginación desde la época colonial.

Por eso, hace más de 30 años, en esa misma región se levantó una voz y un clamor de esperanza: la del Ejército Zapatista de Liberación Nacional, que pedía la intervención del gobierno y la sociedad mexicana para salir del olvido.

“Venimos a preguntarle a la patria –decía el entonces subcomandante Marcos aquel primero de enero de 1994-: ¿por qué nos dejó ahí tantos y tantos años?”.

UN HASTA AQUÍ

La respuesta a esa pregunta vino hasta este 15 de marzo, después de once mil 754 días:

“Hoy, el gobierno humanista de la Nueva ERA responde desde el territorio y lo hace con responsabilidad. Porque entendemos que gobernar Chiapas comienza por reconocer a quienes no fueron vistos, a quienes no fueron escuchados”, dijo el gobernador Eduardo Ramírez.

De este modo, comprendamos que esta iniciativa es una declaratoria de guerra a favor de la igualdad, la justicia y la prosperidad compartida. Pues la situación de esos municipios no se queda en las frías estadísticas de pobreza, sino se ve en los rostros de las mujeres que todos los días caminan durante horas por agua y en los abuelos que nunca aprendieron ni a escribir su nombre porque el Estado les dio la espalda.

El núcleo de esta estrategia radica en una inversión proyectada de más de dos mil 694 millones de pesos, que serán ejercidos este 2026. Por tanto, los resultados trazados se verán este mismo año.

Empero, lo que distingue al programa no es tanto el monto en sí mismo, sino su enfoque en el llamado “Humanismo que Transforma” y la filosofía del Lekil Kuxlejal (el Buen Vivir), buscando un equilibrio entre el respeto a la identidad de la comunidad, la naturaleza y la infraestructura pública.

LA ESTRATEGIA

Los recursos serán invertidos en proyectos de salud, educación, infraestructura, agua potable, caminos dignos, electrificación, acciones humanistas, entre otras acciones.

En cuanto al tema de infraestructura, el compromiso es dignificar dichos municipios, empezando por eliminar las escuelas de palitos, esas escuelas de madera y lámina, y sustituirlas por espacios adecuados para el aprendizaje de los niños y jóvenes chiapanecos. Esto es, la construcción de aulas de concreto y equipamiento tecnológico.

En este mismo rubro, se invertirá en la realización de sistemas de agua potable y saneamiento, un rezago histórico en la región Altos, en especial en Oxchuc, Chenalhó y Mitontic. Asimismo, se proyecta la pavimentación de caminos artesanales que conecten las cabeceras municipales con las rancherías más aisladas.

En relación con el tema educativo, los docentes asignados serán maestros hablantes nativos de la lengua de la zona, como tzotzil, tzeltal, tojolabal, etcétera, y, de preferencia, originarios del mismo municipio para evitar el ausentismo y la barrera cultural.

Bajo el concepto indígena del Buen Vivir, se enseñará a los niños el respeto a la tierra, la vida comunitaria y la preservación de las tradiciones, fusionando el conocimiento científico con los saberes ancestrales.

Y se hizo el pacto con el pueblo de levantar bandera blanca en alfabetización. Además de las herramientas utilizadas en el programa “Chiapas Puede”, se hará uso de materiales didácticos bilingües diseñados específicamente para adultos que nunca asistieron a la escuela, con el fin de declarar a Chiapas libre de analfabetismo al cierre de este año.

Entre las acciones para impulsar la economía local, se brindará asesoría técnica y certificación gratuita a pequeños productores de café, miel, cacao y artesanías en los doce municipios para que puedan acceder a mercados nacionales e internacionales con mejores precios.

En este sentido, también se crearán centros de acopio y procesamiento primario en puntos estratégicos. Por ejemplo, plantas procesadoras de café en los Altos para lograr que ahora sean ellos y no los intermediarios, los llamados “coyotes”, los que se queden con la mayor ganancia del producto de su trabajo.

Esto en su conjunto es lo que contempla el distintivo “Hecho en Chiapas”.

No es todo. Se añade un proyecto para impulsar la milpa tradicional mejorada para asegurar que las familias de dichos municipios tengan garantizado el autoconsumo de maíz y frijol antes de comercializar los excedentes. En otras palabras, se tiene el objetivo de alcanzar la soberanía alimentaria.

DONDE COMENZÓ TODO

En esta gran estrategia hay que reconocer el sentido humanista del gobernador Eduardo Ramírez, así como su interés por transformar la vida de miles de familias que viven inmersas en la indefensión y la vulnerabilidad, su compromiso por escribir una nueva historia para Chiapas y su voluntad política para emprender acciones diferentes para obtener mejores resultados.

Con esta iniciativa, el mandatario nos invita a reflexionar en que si en verdad queremos un Chiapas fuerte, competitivo, con desarrollo y justicia social debemos empezar por cerrar las brechas de desigualdad. Y eso contempla atender primero a los más pobres y saldar la deuda con los municipios relegados, a los que los anteriores gobiernos simplemente ignoraron.

“Del Olvido a la Prosperidad” más que un programa es esperanza en toda su pureza, nacida del corazón de un gobernante que le está respondiendo al reclamo del pasado. Y lo hizo desde Oxchuc, una tierra simbólica, que a partir de ahora puede ser entendida como “la tierra donde comenzó todo”: justicia, bienestar, progreso y prosperidad.

Enhorabuena.

yomariocaballero@gmail.com

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