Letras Desnudas

Mario Caballero

El Presidente Bátiz

Gilberto Bátiz García es uno de los jurisconsultos más destacados y preparados que he tenido el privilegio de conocer. En sus charlas, amén de amenas e inteligentes, demuestra su pasión por el Derecho, el servicio y su profundo conocimiento en materia electoral.

¿Fue extraño que haya alcanzado la distinción, y la gran responsabilidad, de convertirse en presidente de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación? En ninguna manera.

En cada uno de los muchos cargos que integran su trayectoria profesional, en especial como autoridad jurisdiccional, su desempeño es reconocido como paradigma de rectitud, honestidad moral, ética y profesionalismo.

Como presidente del Tribunal Electoral del Estado (TEECH) de Chiapas, verbigracia, función que realizó entre 2021 y 2024, no existe mayor prueba de su capacidad profesional que el porcentaje de aprobación que obtuvo por parte de la Sala Superior y la Sala Xalapa del tribunal electoral federal del total de sus sentencias emitidas. Cerca del 95 por ciento de sus fallos fueron validados o confirmados.

En este sentido, tampoco fue extraño que haya sido electo por voto popular como magistrado de la Sala Superior.

Su campaña denominada “Nuevo Éxodo por la Democracia”, marcó un punto de referencia en la histórica elección judicial.

No sólo recorrió las 32 entidades del país en los sesenta días de campaña, sino también logró divulgar y concienciar el mensaje de que la elección de los jueces, magistrados y ministros de la Corte representaba un cambio profundo en la estructuración del sistema judicial y, por ser a través del voto directo de los ciudadanos, era un triunfo para la democracia y para los mexicanos.

Bátiz, a pesar de no ser un político tradicional, conectó con la gente. Se sentó a dialogar con los universitarios, académicos, grupos empresariales, activistas sociales, integrantes de los pueblos originarios y con todos los ciudadanos.

Y el fruto de su arrojo y espíritu democratizador, fueron los más de 4 millones 465 mil votos en su favor. Un resultado extraordinario en unos comicios inéditos.

SU PRESIDENCIA

Lo que puede decirse ahora de su presidencia en la Sala Superior, es que se trata de la gestión de un hombre que está haciendo cosas diferentes para lograr resultados diferentes.

Durante los casi cuatro meses que lleva en el cargo, Gilberto Bátiz ha llevado a cabo acciones nunca antes vistas en el pasado de este órgano jurisdiccional y ha impulsado propuestas que podrían fortalecer la impartición de justicia electoral.

Bajo el lema “Justicia con rostro humano”, Bátiz está promoviendo acercar el tribunal a la ciudadanía y alejarlo de intereses partidistas. Es decir, que goce de autonomía auténtica y sea de puertas abiertas. O como él mismo lo ha dicho, un tribunal que no permanezca “entre muros o expedientes”, sino que atienda las necesidades de la sociedad, sobre todo después de la celebración de una elección popular.

¿Qué quiere, qué busca con sus planteamientos?

Sus propuestas clave incluyen revalorizar la justicia como servicio público nivelador, fortalecer la cooperación institucional entre la Sala Superior, las salas regionales y los tribunales electorales en los estados, asimismo emitir sentencias claras, transparentes, oportunas y de fácil comprensión.

Ese nuevo rostro, un rostro humano, bajo el pensamiento de Bátiz García consiste en centrar la labor del Tribunal Electoral en las personas, acercando sus funciones a la ciudadanía.

Durante muchos años, la sociedad ha exigido que esta institución garante de la constitucionalidad y legalidad de las elecciones no sea eso, una institución con paredes grises y un mundo de papeleo, sino una que sea empática y comprensible de las necesidades de todas las personas, que garantice que la justicia electoral proteja derechos reales y no sólo formalidades.

Este enfoque del nuevo presidente busca considerar las desigualdades sociales, enfrentarlas, darles un cauce y avalar el acceso a la justicia a grupos vulnerables y generar confianza en el árbitro electoral.

Por lo mismo, a mediados de enero del presente año sostuvo el Encuentro Justicia Cercana en San Juan Chamula, donde dialogó de manera directa con la comunidad, reafirmando que en esta nueva etapa del tribunal existirá pleno respeto a los usos y costumbres y que la justicia electoral estará presente en el territorio, escuchando las inquietudes y sugerencias de las comunidades indígenas y acompañando los procesos sociales para prevenir conflictos y fortalecer la paz.

Otra de sus propuestas es hacer que el Tribunal Electoral camine con visión humanista, aplicando un enfoque de derechos humanos tanto en la gestión interna del personal como en la actividad jurisdiccional.

Con ello, podrá garantizarse con mayor efectividad la protección de los derechos político-electorales y los derechos fundamentales. En otras palabras, se asegurará la paridad de género, la inclusión de los grupos históricamente discriminados y la legitimidad de la democracia, convirtiendo al tribunal en un garante de la dignidad humana y no sólo seguir siendo un juez técnico.

Una propuesta más es adoptar un modelo de justicia niveladora, lo cual no es otra cosa que proyectar la justicia electoral como un servicio público que busque igualdad para quienes no han accedido equitativamente a recursos y bienes.

Esto –según el presidente Bátiz- actuará como un mecanismo que asegure que la contienda sea justa y el voto de cada ciudadano tenga el mismo peso, otorgando mayor credibilidad y legitimidad de los resultados de la elección.

Por otra parte, coadyuvará a reducir barreras que impiden a personas y grupos, como las mujeres, individuos con discapacidad o las comunidades indígenas, participar con plenitud en la vida pública.

Esta iniciativa busca transformar conductas y derribar obstáculos estereotipados, especialmente de género, para construir una cultura democrática más equitativa.

Pues no olvidemos que la igualdad promueve una representación real de todos los sectores de la sociedad, integrando diversas perspectivas en los espacios de toma de decisiones. Al velar por la igualdad, se asegura que los procesos democráticos sean competitivos y justos para todos, fortaleciendo así la estabilidad social.

TRANSFORMACIÓN

Sin duda alguna, las primeras acciones y la calidad de las propuestas de Gilberto Bátiz hablan de una voluntad por transformar de fondo el Tribunal Electoral federal, un órgano que, por su misma función, es vital para la democracia, y sus sentencias derivadas de los conflictos electorales no sólo legitiman la construcción de gobiernos y la pluralidad política en los Congresos, sino también fortalece la democracia y la gobernabilidad.

Es deseable que el resto de los magistrados de este órgano electoral y de los tribunales estatales comprendan esta visión y se comprometan a trabajar en equipo para alcanzar los objetivos trazados. Es su responsabilidad lograr que la justicia electoral sea implacable e impecable, y que el Tribunal Electoral sea visto por todos los mexicanos como la casa de la democracia.

Mientras tanto, con lo hecho en estos pocos meses el presidente Bátiz está demostrando capacidad y compromiso, y al inspirar esta transformación está correspondiendo a la confianza que recibió de todos los que votaron por él. Lo felicito.

yomariocaballero@gmail.com

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