Mario Caballero
Guerra criminal contra YAMIL
Lo que está sucediendo en Tapachula, o mejor dicho, contra el gobierno de Yamil Melgar Bravo ha tomado tintes criminales.
Desde el inicio de su administración han sido muchos los embates que ha tenido que sortear. Como críticas, cuestionamientos, acusaciones de todo tipo y hasta una velada campaña de odio con la intención de desestabilizar el municipio y sembrar la semilla de la desconfianza en la ciudadanía.
GOBIERNO DE RESULTADOS
Sin embargo, Yamil ha superado cada embestida con gran éxito. En lugar de confrontarse, se ha dedicado a trabajar, a solucionar los problemas y a realizar obras en beneficio de toda la población, teniendo como su mayor aliado al mismo pueblo tapachulteco que al final de cuentas es el mejor juez.
Frente a los señalamientos de corrupción y abuso de poder, ha respondido estableciendo una buena política de transparencia y rendición de cuentas, así cada ciudadano puede saber en qué está invertido cada peso del presupuesto público.
Además, para evitar la improvisación y, en suma, empoderar al pueblo para que sean las personas las que decidan qué acciones llevar a cabo, qué obras y dónde ejecutarlas mediante una consensuada lista de prioridades y necesidades, el alcalde inspiró la participación ciudadana para que con las ideas y propuestas de la gente se elaborara el Plan Municipal de Desarrollo 2024-2027, el cual quedó convertido en una verdadera guía para impulsar el crecimiento ordenado y sostenible de la ciudad, que se centra en los ejes como justicia social, bienestar, economía próspera y desarrollo sustentable.
Esto que es una gestión histórica, nunca antes realizado en la Perla del Soconusco, es la prueba tangible de que en Tapachula hay un gobierno de puertas abiertas.
Por tanto, el de Yamil es un gobierno que obedece y se debe al pueblo y trabaja bajo el escrutinio de la gente.
Sus críticos podrán decir misa si desean, colgarle toda clase de acusaciones, pero los resultados de su administración están a la vista. No se pueden ocultar las distintas acciones hechas en decenas de colonias en toda la localidad, así como en los ejidos.
Por ejemplo, a lo largo del año 2025, el Ayuntamiento encabezado por Yamil Melgar construyó 283 calles integrales, lo que representa un total de más de 28 kilómetros de vialidades nuevas, que cuentan con concreto hidráulico, alumbrado público, red de agua potable, tomas domiciliarias, baquetas, guarniciones, luminarias solares y arborización, lo cual ha mejorado en gran medida las condiciones de movilidad, seguridad y servicios básicos para todas las familias.
También ha atendido dos problemas históricos de mayor prioridad: la basura y la inseguridad.
En cuanto al primero, ordenó que la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología mantuvieran trabajos permanentes de limpieza y recolección de residuos sólidos en 110 puntos críticos identificados en distintos sectores de la ciudad. Por eso, hoy en día Tapachula está limpia y se ha evitado la propagación de enfermedades.
Asimismo, en una clara demostración de voluntad política y de transparencia en el ejercicio de los recursos, hizo entrega de varias unidades nuevas de alta tecnología que coadyuvan a una eficiente recolección de basura. Se trata de tres vehículos de respuesta inmediata y cinco tolvas compactadoras que se suman a 300 contenedores de mil 100 litros. Aparte, otras diez tolvas que fueron arrendadas para la etapa emergente de recolección.
Dicho de otro modo, hoy en día hay un servicio oportuno, continuo, seguro y ambientalmente adecuado.
Con relación al tema de seguridad, varias fuentes confirman que la situación es distinta, que los ciudadanos han recuperado la tranquilidad, que hay paz y que en las colonias bajaron los índices delictivos.
Una de esas fuentes es la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del Inegi, que en el reporte del tercer trimestre de 2025, informó que Tapachula, tras haber alcanzado el primer lugar nacional en percepción de inseguridad a finales de 2024, se ubica ahora en el lugar número 15. Un logro destacable sin lugar a dudas.
Este logro fue posible gracias a la coordinación con los tres órdenes de gobierno, la estrategia impulsada por el Gobierno del Estado y el fortalecimiento de las corporaciones de seguridad del municipio obtenido durante el periodo del alcalde Yamil Melgar.
No es todo. Con el reconocimiento y respaldo del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, Tapachula ha avanzado en un proceso de transformación profunda, con mayor estabilidad, certeza y confianza, tanto para los habitantes como para los inversionistas y sectores productivos de la región.
Como botones de muestra está el mejoramiento de los servicios de salud, la inversión constante en infraestructura, la mayor capacidad en el abasto de agua potable y el trabajo permanente para mantener una ciudad limpia y ordenada, factores que contribuyen a un entorno de seguridad y al desarrollo económico y social.
INCENDIO CRIMINAL
Pero una cosa es tratar de desacreditar al alcalde, así sea con acusaciones infundadas, y otra atentar incluso contra la propia ciudadanía con tal de obtener ganancias políticas. Lo cual es imperdonable.
De acuerdo con las investigaciones, el incendio del basurero municipal de Tapachula fue provocado. De hecho, los que perpetraron el delito utilizaron material altamente inflamable, como llantas, y lo hicieron en una parte del vertedero donde hay fuertes corrientes de viento, con tal de que las llamas se propagaran con mayor rapidez.
Este acto, sin embargo, parece haber sido parte de una estrategia, ya que también un joven vendedor callejero de golosinas, de los llamados “cangureros”, le prendió fuego al árbol de navidad instalado en el Parque Central de Tapachula y, un hombre de 55 años, de nombre Ernesto “N”, de origen cubano, quemó cuatro contenedores para basura en Puerto Madero. Este último fue detenido derivado de las acciones de inteligencia y las labores de vigilancia.
No es un secreto que la exalcaldesa Rosy Urbina Castañeda, los diputados locales Freddy Escobar Sánchez y Jesús Domínguez Castellanos, así como el exdiputado Isidro Ovando Medina, todos integrantes de la mafia política de Rutilio Escandón Cadenas, son los principales orquestadores de la campaña de odio contra el alcalde Yamil Melgar, quienes han utilizado cuantiosos recursos económicos y hasta periodistas a sueldo para calumniar y desacreditar el gobierno tapachulteco.
Sería el colmo que con tal de arrebatar la presidencia municipal, con miras a seguir repartiéndose los recursos públicos con los que se han enriquecido, sean hallados responsables de estos incendios. Lo cual demostraría que buscan el poder por el poder mismo, así sea pasando por encima de los ciudadanos y valiéndose de actos delincuenciales. Es decir, incendiar literalmente el municipio.
Es deseable que las investigaciones al respecto lleguen hasta las últimas consecuencias y se dé con los autores de este crimen. Al alcalde Yamil Melgar no debe temblarle la mano. Por el contrario, con toda la credibilidad y respaldo social que lo arropan, tiene la legitimidad para reclamar justicia y exigir castigo contra los que pusieron en riesgo la salud y la vida de los ciudadanos. Pues la guerra sucia es de políticos, pero los atentados contra las personas es de criminales.
yomariocaballero@gmail.com




