Letras Desnudas

Mario Caballero

París a tus pies

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De risa loca los intentos de varios simpatizantes de Morena que salieron a las redes sociales a calificar el caso de Guadalupe Taddei como una “guerra sucia”. Al catalogar la investigación de Carlos Loret como una vil difamación, el oficialismo recurre a su habitual narrativa de confrontación contra el periodismo crítico, en lugar de desmentir los hechos.

Pero, ¿cómo defender lo indefendible? Este caso es otra prueba de que la corrupción en tiempos de la 4T no se acabó, sino se institucionalizó.

LOS DATOS

De acuerdo con la investigación, Guadalupe Taddei Zavala enfrenta acusaciones por presuntos actos de corrupción, conflictos de interés y hasta amenazas, razones por las que entregó su renuncia.

Se le señala por adjudicaciones directas millonarias y supuestas irregularidades en contratos con proveedores de materiales electorales, destacando su cercanía con el empresario José Alfredo Hernández Casillas, con quien tiene una relación sentimental.

El monto total de contratos bajo investigación de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) es de 514 millones de pesos.

La ASF también investiga el destino de otros 66 millones de pesos que según fueron utilizados en materiales fantasmas de capacitación electoral de 2023-2024. Simplemente, desaparecieron.

Por si fuera poco, hay otros 21 millones entregados a través de contratos otorgados a personas cercanas y familiares de su equipo de asesores. Como es el caso de la empresa Promotora de Noticias Exactas, S.A. de C.V., la cual es administrada por la conductora Itzel Sandino Piña Soria, hija de Lourdes Piña Soria del Valle, asesora y “mano derecha” de Taddei.

Por los 514 millones de pesos, la Auditoría Superior investiga a 57 proveedores del INE que ocupan puestos clave en el organismo. Como Mario Alfonso Burciaga Esparza; director de Recursos Materiales y Servicios; Emma Patricia García Rodríguez, exdirectora de Recursos Financieros; Iliana Hernández Gómez, titular de la Unidad de Género, y José Alberto Pérez de Acha, coordinador de la Unidad de Servicios de Informática.

Se le señala, asimismo, de colocar a personas en la nómina con vínculos previos o representación legal de empresas proveedoras del órgano electoral. Como Jonathan Navarrete Torres, quien estaba registrado como chofer de la misma Lupe Taddei con un sueldo de 45 mil 765 pesos mensuales, pero en el instituto nunca nadie lo vio. ¿Por qué? Porque en realidad era apoderado legal del Corporativo Zeg y Cajas Graf.

El otro supuesto chofer de Taddei era Jesús Octavio García González, quien sostenía una relación de muchos años con la expresidenta del INE, la cual comenzó cuando él también fungió como representante del Corporativo Zeg y Cajas Graf, empresas proveedoras de material electoral del Instituto Electoral de Sonora, organismo que en ese entonces ella presidía.

Esta persona figuraba en la plantilla laboral como encargado de despacho de la Dirección Ejecutiva de Administración del INE, con un sueldo superior a los 53 mil pesos mensuales.

No es todo. Se le acusa de beneficiar a redes de familiares y allegados en la nómina del instituto, incluyendo honorarios no comprobados y personal con sueldos elevados.

Entre sus colaboradores se encuentran Luis Alberto Bustamante Canizales, con el puesto de “líder de proyecto” con un sueldo mensual de 69 mil 890 pesos, aunque sus labores reales consistían en desempeñarse como chofer y cocinero personal de Taddei.

Otra es Anahí Silva Tosca, designada en la Dirección de Asuntos Jurídicos, quien según llegó al cargo por recomendación de Adán Augusto López Hernández, líder de La Barredora. También Nelly del Carmen Vargas Pérez, exdiputada de Tabasco, quien cobra un sueldo de 93 mil pesos brutos mensuales como líder de Información y Análisis Estratégicos. A ella se le vincula con el Grupo Tabasco.

Entre los familiares están Luis Rogelio Piñeda Taddei, su hijo, quien se ostenta como secretario de la Consejería Jurídica del gobierno de Sonora.

Su otro hijo, José Francisco, es secretario escribiente en el Tribunal de Justicia Administrativa de Sonora. Su sobrino Pedro Daniel Taddei Arriola es director general de la empresa estatal Litio para México, y su sobrina Ivana Celeste Taddei Arriola es diputada local en Sonora por Morena. Esto por mencionar algunos del llamado “Clan Taddei”.

Para el colmo, la Auditoría Superior detectó que al menos 18 trabajadores fallecidos continuaban registrados en la nómina del INE. Ahora mismo, se investiga por cuánto tiempo se siguieron pagando estos salarios y quiénes recibieron los recursos.

En cuanto a las amenazas, la consejera electoral Rita Bell López la acusó públicamente de intimidarla y enviarle mensajes amenazadores por no acatar sus órdenes, contradecirla en sus decisiones y denunciar anomalías en la administración del instituto.

DESPECHO Y TRAICIÓN

Pero nadie debería sentirse sorprendido de este nuevo escándalo que embarra a la cuarta transformación. La 4T se parece cada vez a un pozo de corrupción donde hasta el más pelón se hace trenzas.

Se dice que el que destapó la cloaca fue el empresario consentido de Taddei, José Alfredo Hernández Casillas, cuyas empresas acumularon 49 contratos con el INE y órganos electorales locales entre 2018 y 2025, por un monto total de mil 450 millones 443 mil 771 pesos.

Según el periodista Salvador García Soto, Hernández Casillas exhibió a su expareja porque ésta le canceló todos los contratos y lo cambió por otras empresas.

Despechado, buscó a políticos de oposición y a medios importantes para ofrecerles una buena cantidad de pruebas. Él mismo se refiere a su ex como “una traidora”, alegando que le enseñó a vivir bien.

“Yo los hice vivir como ricos, les enseñé el mundo, hasta les puse casas en El Pedregal a ella y a sus hijos, y ahora ella me traiciona. Yo nombré a todos sus funcionarios, el secretario ejecutivo, el director de administración, a todos yo los ponía. Pero ahora me desconoce y, aunque duerme conmigo, es como si yo durmiera con el enemigo”, dice.

En uno de los videos presuntamente grabado por Alfredo Hernández, se ve a Jorge Francisco Piñeda Taddei tomando champán con él en una habitación del hotel Le Maurice, cuyo costo por noche es de alrededor de 200 mil pesos. Le enseña la vista hacia la Torre Eiffel, hacia el Museo de Louvre, y le dice: “París a tus pies, muchachito”. Y con dinero de los mexicanos.

¿CUÁL SERÁ EL PREMIO?

La mesa está puesta para llamar a Guadalupe Taddei a rendirle cuentas a la justicia, pero en los dominios de Morena, la corrupción no se sanciona: se premia.

Cuauhtémoc Blanco fue sujeto a carpetas de investigación por fiscalías locales y la nacional por presunto enriquecimiento ilícito y desvío de recursos públicos, pero Morena le garantizó impunidad mandándolo a la Cámara de Diputados por la vía plurinominal.

Rutilio Escandón enfrentó críticas por desvío de recursos presupuestales y por su inacción ante el crecimiento del crimen organizado en Chiapas, pero el Ejecutivo federal lo nombró cónsul en Miami por órdenes de “Ya sabes quién”.

No es por ser pesimista, pero debido a los antecedentes, el caso de Guadalupe Taddei terminará como los otros: cobijado por el poder y galardonado.

Por tanto, haga sus apuestas: ¿le obsequiarán una candidatura plurinominal a San Lázaro, la nombrarán cónsul o la enviarán como embajadora a cualquier parte del mundo para que su nombre no manche a Morena?

yomariocaballero@gmail.com

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